El atleta Chema Martínez descubre la sorprendente llamada que recibió de Pep Guardiola hace 20 años: "Y eso que me veían como un zumbado que..."
Chema Martínez es el mayor prescriptor del uso del frío intenso como elemento clave de recuperación. El legendario atleta madrileño sigue bañándose en una piscina helada cada día. Lleva 30 años haciéndolo y, pese a que le techaron de loco hace 30 años cuando comenzó a hacerlo, no ha dejado nunca de repetir esta práctica porque le ha generado grandes beneficios pese a que ahora la nueva tendencia es usar el calor en lugar del hielo como factor de mejora en la recuperación.
El atleta madrileño apunta como ahora ya no parece algo tan raro, pero hace más de 30 años sumergirse en una bañera llena de hielo era algo complicado de hacer entender: "Por ejemplo, ahora Cristiano utiliza mucho el frío y está normalizado pero para que te hagas una idea, en el año 93 yo me metía en bañeras con 200 litros de hielo. En el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, en el CAR, el director José Ramón Díaz Flor nos metía todos los días en la sauna y luego en frío. Decía que eso lo utilizaban los rusos, que el frío era una medida de recuperación increíble. Yo lo probaba y comprobaba que me encontraba mucho mejor".
Hace 33 años Chema Martínez era visto como un bicho raro: "Cuando te metías en el frío en el 93 te decían: “Estos están locos, están zumbados”. Incluso me decían que me iba a quedar estéril, porque con el frío el cuerpo reacciona y los testículos se te suben hacia el abdomen para protegerse".
"El frío me encanta"
Al atleta madrileño le generaba tantos beneficios esta práctica que la convirtió en una rutina diaria que ya nunca ha abandonado: "Desde entonces llevo utilizando el frío de manera constante cada día en mi vida. Me meto todos los días en agua fría, en piscina, da igual la temperatura que haga, incluso en invierno. Tengo que decir que los estudios que hay son casi más favorables al calor y hay más datos que indican que ayuda más que el frío. Pero a estas alturas de mi vida ya no puedo cambiar: el frío me encanta y lo utilizo cada día".
Chema Martínez cree que su longevidad competitiva tiene que ver con sus hábitos repetidos día tras día: "Yo siempre he cuidado mucho el entrenamiento invisible: descanso, sueño, alimentación, fisioterapia… En mi época dormía diez o doce horas al día. Quería ser el mejor del mundo y para eso tienes que entrenar como el mejor y descansar como el mejor. En los 90 no era tan habitual cuidar todos esos detalles".
Su manera de cuidarse llegó a llamar la atención de Pep Guardiola, que llegó a pedirle consejo para aplicarlo en sus equipos; "Sí, hace más de veinte años recibí una llamada de Guardiola para contar cómo trabajaba la recuperación. Yo nunca he tenido problema en compartir lo que hago. Hoy ves a todo el mundo metido en el frío y me hace gracia porque en su día, insisto, me decían que me iba a quedar estéril. Y tengo tres hijos.