El 'nuevo Fermín Cacho' se pone en manos del entrenador que le llevó al oro olímpico: "23 años después vuelvo a hacer dobles sesiones porque mi objetivo es competir en..."
Enrique Pascual fue la persona que convenció a Fermín Cacho cuando tenía solo 14 años de que podía convertirse en un atleta de elite y conseguir triunfos a nivel internacional. Fue su maestro y le llevó a convertirse en el primer oro olímpico del atletismo español. 40 años después ha vuelto a dirigir sus entrenamientos y buscará moldearle para convertirle en una estrella del atletismo máster.
El mito soriano del atletismo ha superado una etapa muy complicada a nivel emocional y tras superarlo gracias al deporte y el apoyo de buenos amigos, ha llamado al que fuera su entrenador de siempre para crecer como atleta veterano a los 56 años.
"Ahora entreno seis días a la semana"
Fermín Cacho explica cómo ha conseguido superar un duro bache en su vida y ahora es capaz de hacer incluso dobles sesiones de entrenamiento: "Después de estar mucho tiempo prácticamente sin hacer nada y sin ponerme las zapatillas, ahora llevo ya tres años entrenando… uno lo pasé muy jodido hasta que me puse bien. Pero sí, a día de hoy entreno seis días a la semana. Los domingos por la tarde no entreno y normalmente estoy empezando a hacer ya doble sesión".
Su objetivo es volver a ser competitivo pero "no en carreras de larga distancia, ni muchísimo menos. Hay objetivos para el futuro, de cara a este 2026, que hay que creer en ellos, hay que ilusionarse con ellos".
Admite que se pone en manos de un experto en alto rendimiento como Enrique Pascual porque lo que se ha planteado a nivel deportivo "no son cosas fáciles. En el deporte y en la vida siempre tienes que tener un objetivo y para poder cumplirlo hay que entrenar mañana y tarde. He vuelto además con el entrenador que he tenido toda la vida, mi entrenador, padre y de todo, que es Enrique Pascual. O sea que más no puedo pedir al 2025 y al 2026. Al 2026 le pido todo eso".
"Hay que tener objetivos pero ir poco a poco"
Los objetivos de Fermín Cacho en categoría máster son ambiciosos pero quiere ser muy prudente: "Hay que ir poco a poco. Carreras sí estoy haciendo, cada vez mejor, encontrándome mejor, ir poco a poco estando bien y buscando ese objetivo, que no es fácil pero está ahí. Esa es la ilusión que se tiene: decir “venga, vamos a seguir con las zapatillas puestas hasta conseguirlo".
En su regreso al atletismo se ha encontrado con una época en la que el running es cada vez más popular, pero ve actitudes obsesivas y peligrosas que se deben controlar: "Antes de gastarse dinero en unas zapatillas, yo le recomiendo a los corredores populares que vayan al médico, que se hagan una buena prueba de esfuerzo para saber cómo están, para saber cómo empiezan. Ver que no tengan ninguna patología cardíaca ni ninguna otra cosa, que no estén anémicos, que sus valores estén bien para poder entrenar. Eso es lo primero. Y a partir de ahí, ponerse en manos de un entrenador o profesional del running o del atletismo para empezar poco a poco. Porque no es decir: “venga, me pongo a correr y dentro de tres meses voy a correr una media maratón”. Eso no es bueno. Lo más probable es que tengas problemas. Y luego se te olvida la fuerza, además. Hay que ir poco a poco, ponerse en manos de quien sabe y hacer lo que te aconsejen. En Internet hay muchos entrenamientos, pero yo no los aconsejo, porque lo que puede ir bien para unos, para otros no. Hay que tener gente que te pueda ver y te pueda guiar".
Cacho defiende la importancia del deporte como parte del equilibrio mental: "Hay una cosa súper importante: la actividad física deportiva es una cosa que nos viene bien para la salud, para encontrarnos bien, no para competir, no de alta competición, sino para estar bien. Hacemos frente a la salud mental con la actividad física deportiva. Al final lo que queremos es vivir más y mejor. Si eso lo aplicamos y la gente hace tres o cuatro veces por semana esa actividad física deportiva, ya se animan a correr y ese es el boom del running.