Hace un año la prueba mexicana fue protagonsita de un escándalo que en el Maratón de Valencia han sabido solucionar con una medida que puede suponer hasta pena de cárcel para el corredor que haga trampas

El prestigioso Maratón de Ciudad de México crea un ejército de inspectores para evitar un nuevo bochorno de 11.000 tramposos descalificados en 2023 tras cruzar muchos de ellos la meta en tiempos de récord

El Maratón Ciudad de México ha tomado medidas contundentes para evitar un nuevo escándalo mundial con récord de tramposos.

El Maratón Ciudad de Méxixo que se celebra hoy en la capital del país azteca es uno de los más prestigiosos a nivel mundial. De hecho goza de la 'etiqueta oro' con la que la Federación Internacional de atletismo premia a las pruebas que reúnen condiciones de organización de alto nivel. Sin embargo, esa consideración puede desaparecer si se repite una situación tan bochornosa como la de 2023.


Hace un año se produjo un escándalo de proporciones gigantescas que jamás se había visto en un maratón de ese prestigio. ¡11.000! participantes fueron descalificados. Eso suponía casi el 34% de los competidores que habían pagado el dorsal para participar en la competición habían cruzado la meta tras haber hecho algún tipo de trampa.

Un corredor popular hizo la prueba en ¡1:19!


Tras numerosas denuncias los organizadores en los días posteriores a la edición de 2023 analizaron los chips de los 32.640 finishers  y se comprobó quede  muchísimos inscritos no había registros de todos los puntos de control, situados cada cinco kilómetros.

Lo más sorprendente en la pasada edición es que muchos maratonianos acababan en tiempos de récord, casi de atletas profesionales con casos que algunos que hacían en dos horas el medio maratón y la otra mitad de la carerra en menos de una hora.

El problema, que viene incrementándose en los últimos seis años en la carrera mexicana, tuvo entre los casos más flagrantes a un corredor que alardeó en su cuenta de Facebook de haber terminado la prueba en 1 hora y 19 minutos, más de 40 minutos menos que el récord mundial de Eliud Kipchoge. Simplemente imposible.

El maratón en coche o en metro


Entre las estrategias que usaron algunos de los tramposos se encuentran acortar el camino gracias al uso del transporte público, la utilización incluso del coche, en puntos más alejados del centro histórico o el cambio de chip a otra persona más rápida que no coincide con el inscrito originalmente.

Para evitar que se vuelva a manchar el buen nombre de una prueba que lleva años invirtiendo mucho dinero para ganar prestigio, se ha decidido formar a cientos de voluntarios que ejercerán como inspectores para cazar tramposos. Estos voluntarios se colocarán en puntos estratégicos donde se sabe que el año pasado se tomaron atajos para recortar el circuito y correr menos distancia a mejor ritmo medio.

En el Maratón Ciudad de México no se contempla aún la contundente medida que ya aplica el Maratón de Valencia, donde se denuncia como estafados a quien cruce la meta tras hacer trampa y se puede enfrentar a un juicio penal por llevarse un premio que no merece el tramposo.