Jimmy Gresier consigue romper con más de cuatro décadas de dominio africano y señala como "se ha igualado el campo de juego" gracias al aumento de controles antidopaje en África

El primer blanco en 42 años en ganar el Mundial de 10.000 metros comparte las dos claves de su éxito: "Las zapatillas de Decathlon y el miedo a los 'vampiros' de los atletas africanos"

Jimmy Gressier  tiene el honor de ser el primer atleta blanco en ganar el oro en el Mundial en 10.000 desde que lo hiciera el italiano Alberto Cova en Helsinki 1983. 42 años después ha roto con un dominio absoluto de los atletas africanos o europeos de origen africano como Mo Farah.

El atleta francés acabó con esa enorme superioridad tras más de cuatro décadas y lo hizo gracias a dos claves: El aumento del control antidopaje y el cambio de la marca de zapatillas tras dejar Nike y calzarse modelos de Decathlon.

Gressier realizó un impresionante sprint final para superar al etíope Yomif Kejelcha  en la meta en Tokio y nada más ganar señaló cómo el acorralamiento de los tramposos en África le había permitido ponerse al nivel de atleta que hasta hace poco parecían intocables.

"No nos engañemos, no he ganado solo por haber mejorado mi nivel"

"Hoy le gané a África Oriental. No nos engañemos, no solo es por mi mejoría sino también porque la AIU (Unidad de Integridad Atlética) está haciendo un trabajo enorme y ha ayudado a nivelar un poco más el campo de juego", dijo Gressier con el oro colgado al cuello.

El campeón francés señala como el aumento de la inversión en controles en África ha hecho que "muchos atletas africanos comiencen a tener miedo de que les pillen y se han dado cuenta de que pueden caer en cualquier momento. Eso ayuda a los atletas europeos porque en Francia o cualquier otro país europeo no paran de hacernos controles y es casi imposible tener la ventaja de utilizar sustancias dopantes".

Gressier ya fue muy crítico, incluso,  con atletas españoles que habían sido sancionados y le habían perjudicado:  "En 2023 me quedé a 0.02 segundos de estar en la final del Mundial de Budapest por tramposos. Ha pasado tiempo y dos de los atletas que quedaron delante de mi están sancionados por dopaje. Feliz porque se cace a los tramposos, pero me queda una sensación agridulce".

Otro aspecto que destaca el campeón mundial de 10.000 metros es como el uso de modelos de Decathlon, a menudo menospreciados, le han hecho dar un salto de calidad: "Las zapatillas Kiprun me han hecho dar otro salto de calidad. Son fantásticas para entrenar y competir. Cambiarme a esta marca este año fue un gran acierto".