Gana con 50 años la liga popular de running en Murcia tras llegar "a veces a casa con sangre en los pies tras hacer series y entrenando el doble de lo que pedía el entrenador"
Lara Sanmartín es otro de esos casos singulares de corredora popular que se enamora de este deporte de manera tardía pero lo compensa con un enorme talento y acaba destacando frente a aquellos que llevan muchos años gastando zapatillas. Esta corredora madrileña afincada en Murcia ha ganado la Liga Popular de carreras de la Región de Murcia gracias, según ella, a un método obsesivo de entrenamiento en el que ha arriesgado su salud.
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"Mi entrenador, Antonio Jesús Cutillas, me ha sacado el cien por cien y gracias a él he ganado. Hacía el doble de lo que me mandaba entrenar.pero tenía que ganar a mis rivales que estaban muy bien físicamente. Cuando no me dolía el isquio era el hombro, pero me preparé las medias maratones de Berlín, Dublín y Valencia y eso me ayudó. A veces llegaba con sangre en los pies de las series que hacía por el río. La gente no se imagina el esfuerzo tan grande que se hace sin ser nada, porque en realidad, no somos nada", señala la corredora popular madrileña en una entrevista con La Opinión de Murcia.
El romance de Lara con el running comenzó con 45 años: "Hasta 2018 no corría, aunque antes lo había hecho en el colegio. En mi casa te daban a elegir entre el ballet o la natación. Me daba mucha envidia ver a la gente correr, aunque yo nunca me lo había propuesto. No sabía cómo hacerlo, aunque tenía mucho fondo y muy buena genética. Siempre estaba bailando porque soy una persona que lo ha llevado todo al extremo. También jugaba al baloncesto hasta que un día invité a un cumpleaños de mi hija a unas madres de mi cole y me dijeron que había un grupo, los Simplemente Runners. Me invitaron a salir con ellos y me puse entonces a entrenar yo sola. El primer día me hicieron hacer 10 kilómetros y creía que me iba a dar un infarto subiendo a La Fuensanta, pero es un deporte tan duro que no lo he podido dejar".
"Voy soportando el dolor y cambiando la pisada al correr"
Recuerda su primera carrera y cómo evolucionó: "Debuté en la Carrera de la Mujer, aunque no iba preparada. Pero ese verano de 2018 empecé a hacer la Liga CorrePorMurcia. Sin entrenar me quedaba segunda. Me piqué y luego me fichó el Pan Moreno. Estoy sola, no tengo pareja y mi afición es correr. He llegado a participar en carreras un viernes, un sábado y un domingo. Llegué a hacer podios en las tres carreras un mismo fin de semana. De hecho, no me caben las copas en casa. Colecciono los dorsales de todas las pruebas que hago y la entrada de mi casa está decorada con todos. Las medallas las regalo en el colegio".
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A Lara Sanmartín no le resulta fácil entrenar debido a un grave problema físico: "Me detectaron un tumor en el nervio ciático porque no era normal que corriera siempre con dolores. Hace poco me han dicho que es una vena que me aprieta el nervio ciático de la pierna izquierda y corro con dolores desde el día que empecé. Por eso corro por sensaciones y cambiando continuamente la pisada para compensar. Pero me he acostumbrado a correr y me han descartado que sea un tumor benigno. Se trata de una vena que no pueden tocar, pero me da igual, estoy contenta. Lo voy soportando. Voy compensando cuando corro. Mi fisioterapeuta no me puede pinzar porque me produce cojera y sólo voy a que me descargue las piernas. Al principio me dejaban coja los fisios y me tiraba quince días mal".
"Competí todo el año con el hombro roto"
A ese problema en el nervio ciático se unió otro contratiempo: "Preparé la liga después de lesionarme el hombro entrenando para el Triatlón de Valencia. Me rompí el manguito rotador y el bíceps haciendo natación y estuve compitiendo el año entero con el hombro roto, que eso tampoco lo sabe la gente. Me operó Paco Martínez el 19 de diciembre, el día después de terminar la liga. Sí, porque lo único que no me dejaba el hombro era dormir. Me tiré un año durmiendo sentada porque me pinzaba la espalda. No podía levantar el brazo, pero sólo me afectaba para la vida cotidiana. Aguanté el año porque no me iba a ver en otra ocasión de ganar una liga de carreras. Me lo pusieron muy difícil porque la segunda y la tercera estaban cerca y me hicieron entrenar lo que no está escrito".
A Lara Sanmartín no le importa que el premio sea un trofeo y no alguna compensación económica: "Para mí ha sido una satisfacción plena. Ganar una carrera y conseguir una marca me llena, no necesito más. No sé si es adrenalina o qué, pero a mí me compensa. El deporte es mi vida. Si mi padre o mi madre me hubieran apoyado de pequeña, que era la cuarta de la familia, a lo mejor hubiera sido algo, pero no me arrepiento. Cuando corro dos horas por el monte, tengo una satisfacción plena".