El atleta noruego hace una fuerte autocrítica por su actitud soberbia tras su fiasco en la final olímpica de 1.500 metros donde acabó fuera de las medallas cuando partía como gran favorito al oro

J. Ingebrigtsen: "Soy muy bueno y creo tanto en mi mismo que a veces me paso de rosca con el ritmo como en la final olimpica de 1500, me engaño a mi mismo y me pasan factura por ser un bocazas"

La final olímpica de París 2024 se recordará siempre por el gran fiasco de Jakob Ingebrigtsen, que decidió inmolarse desde el primer metro ejerciendo de liebre de sus rivales.

A Jakob Ingebrigtsen le mató su exagerada soberbia en la final olímpica de 1.500 metros, donde partía como gran favorito al oro y acabó cosechando un legendario fiasco quedando incluso fuera del podio. Pretendió reventar a todos sus competidores desde el primer metro y acabó siendo él quien reventó en la recta final.


El atleta noruego hizo autocrítica sobre la carrera en la que vio cómo tres atletas que el considera "claramente inferiores" le acabarón pasando por la derecha. El genio noruego reconoce "múltiples errores" y asegura que ha aprendido la lección para no volver a repetir algo similar en el futuro.


"Soy muy bueno y creo tanto en mi mismo que a veces me paso de rosca con el ritmo como en la final olímpica de 1500, me engaño a mi mismo y los rivales me pasan factura", afirmaba el atleta nórdico minutos después de acabar la carrera.


Jakob Ingenbrigtsen atacó desde que arrancó la final de 1.500 metros y todos sus rivales aprovecharon para ir a su rueda y aprovechar su labor de liebre: "Estaba convencido de que acabaría solo y destacado y gasté demasiada energía que al final me faltó para poder esprintar".


En su cuenta de Instagram el atleta noruego hizo un contundente resumen de lo que había sucedido y reconoció que a veces peca de "ser un bocazas:

"Mi equipo siempre dice:"Como eres un bocazas y eres a quien todos quieren ganar, entonces tienes todas las de perder en las competiciones". Hoy Cole Hocker, Yared Nuguse y Josh Kerr me engañaron. Eran "los mejores chicos" cuando realmente importaba. Y quiero felicitarlos a todos por un logro fantástico.

¡Por supuesto, estoy decepcionado! Correr es el deporte definitivo. Todos pueden participar. Cada uno puede establecer sus propios objetivos y alcanzarlos. Todo lo que necesitas es aparecer. No hace mucho, entrené junto a niños y corredores promedio en el estadio Sandnes. Hoy compití junto a uno de mis compatriotas en una final olímpica de 1500. Hace diez años, nadie en Noruega hubiera creído que esto era posible. Hasta que Henrik y Filip nos mostraron todo lo que es posible hacer con mucho trabajo y sacrificio.

Sinceramente quiero expresar mi gratitud y amor a ellos y al resto del equipo, y a mis socios y a la asociación noruega de atletismo y a todos mis seguidores por el apoyo este año. Muchas gracias. ¡Significa mucho para mí! Gracias también a todos mis competidores por hacer un gran espectáculo hoy. ¡Felicidades a los chicos que traen a casa las medallas!

Por suerte para mí, volveré a entrenar mañana por la mañana y buscaré nuevos objetivos".