La leyenda de las carreras de montaña nunca lo olvida cuando entrena y señala que es imprescindible "para que cualquier corredor progrese y no se frustre con un mal resultado"

Kilian Jornet recuerda el consejo que cambió su vida por completo a los 18 años y le enseñó a "no darle ninguna importancia a ganar o perder"

Kilian Jornet recuerda como a los 18 años cambió radicalmente su manera de enfocar el entrenamiento, la competición y la vida. Su entrenadora de entonces le enseñó a comprender que ganar no era lo importante.  

"El mejor consejo que recibí en mi carrera fue no pensar en las carreras sino en la progresión. Prefiero perder y progresar que ganar y no progresar nada. En eso no tengo ninguna duda", señala el atleta catalán en una interesante reflexión que ha compartido en su cuenta de Instagram.     

[Img #56617]

Kilian recuerda sus inicios competitivos en los que, como todos estaba obsesionado con competir y ganar: "Como atleta joven tenía algo de talento y me encantaba trabajar duro, así que después de un par de años comencé a ganar algunas carreras en las categorías jóvenes, fui seleccionado para ir a competenciones internacionales y comencé a soñar con ganar esas carreras".  

"Me aconsejaron que me centrara siempre en el proceso, en buscar progresión"

Su manera de ver el deporte cambió de manera radical con 18 años al conocer a una entrenadora que tenía una manera singular de enfocar el entrenamiento y la competición: " En ese momento mi entrenadora en ese momento, Maite, me dijo que no pensara en las carreras y los resultados que quería o esperaba hacer -los campeonatos del mundo, la copa del mundo- sino que pensara y me centrara en el proceso, en entrenar y buscar progresión".   

Dejar de pensar en resultados a toda costa le transformó por completo: "Desde entonces, aunque ganar carreras es divertido y una buena motivación para entrenar o ponerme a prueba, mi objetivo siempre ha sido progresar. Centrarse en el objetivo puede ser una buena estrategia a corto plazo para estar súper motivado y trabajar duro, pero tiene muchas desventajas si el resultado no es el esperado, y en las carreras eso puede deberse a muchos factores, algunos de ellos sin nuestro control: es fácil frustrarse y perder la motivación".    

Cree que el consejo que él recibió de su entrenadora es válido para cualquier corredor de elite o popular: "Al alcanzar las metas podemos sentarnos allí pensando que hemos logrado lo que queríamos y no mirar más allá. Al final, estaremos compitiendo solo unos pocos días al año, pero estaremos entrenando todos los días, por lo que creo que debemos centrarnos en el entrenamiento, en el proceso y confiando en que esto eventualmente nos llevará a buenos resultados".