"Llevo 170 maratones, corro con zapatillas de 15 euros del Lidl, jamás he ido a un fisioterapeuta, nunca me he lesionado y no sé ni cómo se llaman los músculos"
Para algunos el maratón es una experiencia única y casi una heroicidad. Sin embargo, para otros como Manolo Rico es como un paseo por el parque. Este corredor popular murciano suma 170 maratones en los que nunca ha sufrido gracias a un estilo muy personal de entrenar y un cuerpo muy agradecido ante los esfuerzos.
Manolo Rico es un maratoniano que ya se conforma con objeticos modestos: "Ya con más de 70 años lo que busco es bajar de las cuatro horas pero lo importante es acabar las carreras, eso ya me deja contento. Ganar medallas me motiva pero la sensación de correr y poder contar la experiencia de correr un maratón es lo más importante".
Reconoce que lo suyo es una pasión desmedida por el running: "A mí me gusta correr, aunque no me apuntara a carreras lo que me gusta es ponerme mis zapatillas, mi música, mi botella de agua...Desde que me jubilé entre correr y andar me hago cada día 20,30 o 40 kilómetros. Lo mío es como si fuera un oficio en el que estoy encantado".
Lo más sorprendente de su carrera deportiva es cómo comenzó su relación con las carreras populares: "Yo empecé a correr con 35 años, vi que mejoraba de salud y me encontraba mejor y me enganché a hacer carreras. No tengo cualidades para carreras cortas pero me gusta estar mucho tiempo corriendo. La primera carrera a la que me apunté fue un maratón, no me había inscrito ni a una carrera de 5 o 10 kms".
"Mi primera carrera fue un maratón"
Su primer maratón fue fruto de un flechazo tras leer un artículo en una revista: "Fue una coincidencia de la vida. Leí a un periodista en una revista que había corrido el Maratón de Madrid, escribió su experiencia y lo hizo tan bien que me enganché. era el mes de mayo y me inscribí para correr en octubre. De la nada al maratón, por eso tengo tantos maratones en mi vida".
Tras decenas de miles de kilómetros recorrido su cuerpo no ha tenido ni una sola grieta: "A día de hoy llevo 170 maratones y con tantas competiciones jamás me he lesionado. Nunca, ni una lesión porque nunca le he pedido al cuerpo más de lo que me puede dar. Si hubiera ido a buscar mejores tiempos le habría exigido más al cuerpo y los músculos se habrían resentido, por eso nunca he tenido ni un problema, porque no he forzado".
El fisioterapeuta es una figura cada vez más habitual entre los que preparan maratones...salvo para Manolo Rico: "Otra cosa con la que se sorprende la gente es que nunca he ido a un fisioterapeuta en 35 años. Tengo un montón de amigos que antes de una carrera van al fisio, después de la carrera van al fisio y regularmente también van. En mi caso nunca, no sé ni como se llaman los músculos".
"La zapatilla más cara que he comprado es de 30 euros"
Salir de España para correr nunca ha sido una opción para este corredor popular: "De mis 170 maratones no he hecho nunca uno fuera de España. He visitado todas las ciudades de este país para correr un maratón. Si no he ido ni de turismo al extranjero no iba a hacerlo para hacer un maratón , estar cuatro días que no ves nada y gastar un dineral. Yo no entiendo esos que se van a Nueva York solo unos días para correr, para conocer una ciudad en esas condiciones no voy".
Manolo Rico nunca ha visto la necesidad de gastar mucho dinero en zapatillas de running: "Corro maratones con zapatillas de 15 euros del Lidl y me van fenomenal. Mis pies no se quejan, son muy agradecidos. Estoy tocado por Dios. Lo máximo que me he gastado son 30 euros en unas zapatillas y corro hasta con las suelas gastadas".
A los 74 años su manera de entender el running ha sufrido un cambio: "Con la edad he bajado el número de maratones y he subido el número de kilómetros. entre correr y andar sumo unos 200 kms semanales, antes hacía 80 un poco más rápidos y me apuntaba a más maratones".