El mito español del maratón está convencido de que la 'fiebre del dorsal' va a desaparecer pronto y se va a ver "un running más social sin necesidad de pagar tanto"

Martín Fiz cree que las pruebas están perdiendo la cabeza y "en breve la gente se va hartar de pagar tanto por correr"

Martín Fiz, mítico atleta español, es de los que cree que la 'burbuja del running' está yendo demasiado lejos y cree que no tardará en explotar. En una entrevista con Sport Jot Down critica los precios exagerados por competir en muchas pruebas y advierte de que esa espiral tan peligrosa va a provocar un cambio radical en la manera de disfrutar del running de los corredores populares.


El atleta vasco alucina con la demanda en maratones y medios maratones: "Que tú te quieres apuntar a una carrera un poco chula y has de ir a su sorteo es algo...".


El campeón mundial de maratón baraja que "lo mismo dentro de poco la gente simplemente va a quedar con los amigos y los domingos no se va a poner un dorsal sino salir a correr. Claro, está el componente de turismo y deporte, pero la gente va a decir que no se puede costear salir de viaje cuatro fines de semana. Lo mismo se va a hartar de pagar para correr. Van a quedar los domingos en cualquier sitio para hacer deporte y luego lo que sea",

Desde que hace algo más de 30 años se inició en el maratón ha visto grandes cambios en muchos sentidos: "Ha cambiado en que ahora hay una oleada, un momento social, en el que hay mucha gente que corre. Hace unos años corríamos mucha menos gente. Sobre todo corrían muy pocas mujeres. Ahora ellas están descubriendo esto, se han equiparado el porcentaje de mujeres y hombres en pruebas cortas y hasta medios maratones y dentro de poco va a ocurrir incluso en maratón".


"Antes éramos de entrenar cantidad y cantidad"

Otra diferencia destacable es que "también que hay mucha más información. Antes tal vez entrenábamos mal. No quiero decir que no estábamos preparados, pero sí para entender mucho más cómo entrenar. Antes éramos de entrenar cantidad y cantidad. Aprovechabas el talento que te permitía hacer un 3.000 a 2:50 y te ponías a ello. Rodar era correr una hora y hacíamos 15 km, sin un mal GPS. Hoy hay una alimentación personalizada, se usa mucho el entrenamiento cruzado: tú entrenas un día fuerte y por ejemplo, el día siguiente te vas a nadar o haces deportes sin impacto".


De las zapatillas planas para ir rápido se ha pasado a la extrema amortiguación: "Ha cambiado mucho, tecnológicamente han cambiado también el calzado, la tecnología del entrenamiento, yo siempre he estado a favor de todos estos cambios. En su momento nosotros los vivimos y usamos".

El corredor popular ya no es el 'bicho raro' que vivió Martín Fiz en la década de los 90 del pasado siglo: "Ahora todo el mundo entiende que uno de los entretenimientos que tenemos es estar saludables. Hay una cultura del correr social. Igual queda gente, los muy románticos, que critica a los influencers. Pero oye, hay gente joven ahora que está entrando al atletismo popular. Hace poco estuve corriendo un sábado por la mañana por el Retiro, y vi un grupo enorme de chavalas y chavalitos de veinte años que habían decidido gastar un sábado corriendo. Yo lo veo fenomenal porque eso al final va a ser, potencialmente, gente que continuará corriendo y vivirán de manera saludable. Hay un cambio de mentalidad de cómo se corría y de cómo era el atletismo antes. Ahora es una cosa totalmente social. Y es que nuestro pelotón era simplemente de picarse, de hacer tal puesto o con el que decía tal tiempo".


El atleta vasco no es partidario de poner fronteras a los corredores populares en forma de marcas mínimas para participar en una maratón o una media maratón: "Eso se habló hace tiempo pero afortunadamente cambió. Y hay que respetarlo. Un ejemplo es un maratón grande como Madrid, de cuatro a cinco horas en meta puede haber casi 5.000 personas. Es que además son el sostén, económicamente, de esa prueba. A toda esa gente le importa un huevo quién va en cabeza. Lo que llama la atención es una chavala, por ejemplo, que ha superado un cáncer de mama. Lo que ha cambiado es la filosofía de las pruebas. No importa quién gana. Eso le importa a este señor, que escribe y es un amante del atletismo. Mucha gente que corre no se apunta a carreras, simplemente un día a la semana salen a correr. Lo que puede pasar en unos años es que se caiga parte del boom de las carreras".