Una niña de solo ¡15 años! muere tras caer desplomada a solo 4 kms de meta en la Media Maratón de Leiden (Holanda)
Holanda se ha convertido en el primer país de Europa en el que se registra la muerte de un participante adolescente en una media maratón.
El pasado fin de semana una chica de solo ¡15 años! falleció tras desplomarse cerca del final de una media maratón en Leiden.
Los paramédicos actuaron rápidamente pero no pudieron reanimar a la niña después de que perdiera el conocimiento a unos 4 km de la línea de meta. En ese momento llevaba dos horas corriendo.
Los organizadores tuvieron que responder preguntas sobre cómo la chica pudo participar en la carrera, que tiene una edad mínima de 16 años. De hecho, la federación holandesa de atletismo (Atletiekunie) afirma que los jóvenes de 15 años no deberían correr distancias superiores a los 10 kilómetros.
“Nuestro sistema se basa en los datos de edad que proporcionan los participantes y si alguien se inscribe diciendo que tiene 16 o más años...”, dijo el director de la carrera, Tjeerd Scheffer.
No fue un día de calor intenso
Tras caer desplomada al suelo, las asistencias sanitarias instalaron una carpa alrededor de la niña y el equipo de paramédicos para protegerlos de la curiosidad de los aficionados presentes. Hasta un helicóptero de traumatología también aterrizó en el lugar en pocos minutos, pero no se pudo salvar a la joven.
Hace dos años la media maratón de Leiden fue suspendida en plena celebración debido a las altas temperaturas que llevaron a que 25 corredores fueran atendidos por golpes de calor y deshidratación, pero en esta edición no se pasó de 15 grados, por lo que no se valora el calor como causa de este fallecimiento.
Desde la organización lamentaron esta tragedia: “Esta es una noticia terrible, en primer lugar para la familia de esta joven. Pero su repentina muerte también supone un golpe devastador para sus familiares, amigos y conocidos. Nuestros pensamientos están con ellos”.
Los medios locales informaron que la joven era originaria de la cercana localidad de Oegstgeest, donde trabajaba en el hotel local Villa Beukenhof. El propietario del hotel declaró en una publicación en redes sociales que el personal estaba "devastado" por la pérdida de una "compañera muy querida y una persona cálida, encantadora y especial".