Pedro González, que asegura que hace un año decidió pasarse de las carreras de asfalto a las de montaña, pone un ejemplo de las tremendas diferencias de trato entre una clásica prueba en un acidad con lo que están ofreciendo en las pruebas de trail running

"No hay color, voy a ir a un trail en Navarra donde con lo que antes pagaba en un 10 k de asfalto me dan hasta de comer en el pueblo..."

Cada vez más corredores de asfalto se pasan al trail running y este ejemplo aclara las razones de este cambio tan numeroso.

El auge de la pruebas de trail running es imparable en los últimos años. Se multiplican los corredores habituales de asfalto que se pasan a las carreras de montaña y no solo por probar una nueva experiencia sino por el trato que reciben por parte de los organizadores de las pruebas de trail running respecto a las frías condiciones que se encuentran los inscritos en las pruebas de asfalto.


Pedro González, un habitual de las pruebas de asfalto durante más de una década, pone un ejemplo de una prueba de trail que se celebrará el próximo mes de mayo en Navarra donde lo que se ofrece está "a años luz" de lo que ofrece actualmente cualquier evento de asfalto de primer o de segundo nivel:


"Yo soy de esos corredores de asfalto que se han tirado muchos años apuntándose a decenas de carreras cada año para pasar la mañana del domingo haciendo lo que más me divierte pero poco a poco me llegaban más compañeros de entrenamiento que me intentaban convencer para probar en la montaña y dejar apartado el alquitrán y, aunque me costó, al final cedí y hace un año empecé a probar el trail y, la verdad, es la mejor decisión que pude tomar.


Desde que me pasé a la montaña me lo he pasado mucho mejor corriendo, he dejado de obsesionarme por los ritmos, he descubierto lugares maravillosos y. encima, me he sentido bien tratado y he recibido cosas que era imposible encontrar en un 10 k de una ciudad.


Os voy a poner un ejemplo de una prueba que estoy pensando hacer en mayo que demuestra que no hay color actualmente entre lo que recibes por competir en asfalto o en montaña.


En mayo hay una prueba que se llama Trail Caballero de Ambite en Navarra de la que me han hablado maravillas. No solo por lo que se puede ver mientras corres sino por cómo te trata la organización pagando 15 euros en la prueba larga que es de 14 kilómetros y 361 metros de desnivel positivo.


No solo te diseñan un circuito espectacular y te dan dos avituallamientos y una bolsa del corredor, es que al acabar te invitan a una comida típica en el pueblo. ¡Una auténtica pasada!


Mira que me costó cambiar del asfalto al trail pero con lo que estoy viendo este último año entiendo que cada vez haya más gente que se pasa a las carreras de montaña. Es alucinante lo que recibes. A mí no me vuelven a engañar con pruebas asfalto donde te dan una camiseta de un euro y un vaso de agua en la meta. A quien no haya probado que lo haga y se apunte a un trail porque se va a enamorar".