Tragedia en una media maratón asturiana: "Era un chaval de 20 años, con buena planta, pero a 20 metros de meta se ha desplomado y ..."
La Media Maratón Ruta de la Reconquista, con salida y llegada en la localidad asturiana de Cangas de Onis, se tiñó de luto ayer con la muerte de uno de sus participantes.
Uno de los aficionados presentes en la línea de meta narró en un comentario en Facebook la dramática escena vivida a escasos metros de meta. "Ha sido muy muy duro digerir algo así. Estaba a punto de entrar y nadie de los que estábamos viendo la carrera pensábamos que podía suceder algo tan triste", comentaba el aficionado.
Todo ocurrió "a solo 20 metros de meta. Era un chaval muy joven, con buena planta, iba con varios amigos, se ha desplomado y los que iban a su lado han comenzado a ayudarle con masajes cardiacos pero en nada han llegado los sanitarios, le han intentado reanimar y se lo han llevado en una ambulancia a toda velocidad. La gente a mi lado en la meta lloraba y gritaba, ha sido un drama".
"Estaba a solo 20 metros de meta. Era un chaval muy joven, con buena planta, iba con varios amigos, se ha desplomado y los que iban a su lado han comenzado a ayudarle con masajes cardiacos pero en nada han llegado los sanitarios, le han intentado reanimar y se lo han llevado en una ambulancia a toda velocidad. La gente a mi lado en la meta lloraba y gritaba, ha sido un drama"
G. D. R., vecino de Oviedo, tenía solo 28 años, fue atendido en la zona por efectivos del SAMU y trasladado en UVI al Hospital de Arriondas. Murió en el trayecto al centro hospitalario.
No fue un día de intenso calor como los anteriores
Debido a lo sucedido, y al trágico desenlace que se presagiaba, la organización decidió suspender la entrega de premios. "En estos momentos de enorme tristeza, queremos trasladar nuestras más sinceras condolencias, afecto y cercanía a su familia, amistades y compañeros", explicaba la organización.
La Federación de Atletismo del Principado de Asturias (FAPA) y la organización de la prueba emitieron un comunicado de pésame tras lo sucedido, lamentando el fatal desenlace de "una prueba que cada año reúne a centenares de personas unidas por los valores del deporte".
"La pérdida de un deportista en el transcurso de una competición constituye una noticia profundamente dolorosa que conmueve a toda la comunidad atlética asturiana", profundizaba el escrito.
A pesar de haber vivido una semana con temperaturas inusuales de hasta 30 grados en toda Asturias, la carrera se desarrolló en unas condiciones menos cálidas, con alrededor de unos 19-20 grados.