La estrella keniata fue víctima de una acción insólita cuando lideraba de largo la carrera a falta de 500 metros para la meta

Una aficionada descontrolada arruina por solo una décima de segundo el triunfo de un atleta keniata en la Maratón de Los Ángeles

Quedaban solo 500 metros para entrar en meta y el triunfo en la prestigiosa Maratón de los Ángeles parecía cantado. El atleta keniata Michael Kamau llevaba una ventaja de más de 30 segundos y aunque llegaba exhausto, aún guardaba un último suspiro de energía para mantener su ventaja en la recta final.


Dos minutos después la situación dio un vuelco radical y la estrella keniata se quedaba estupefacto al ver como el estadounidense Nathan Martin le superaba en el último metro de la prueba y le ganaba por una simple décima de segundo de diferencia.


La aficionada desconcentró por completo a un atleta exhausto

La causa del colapso inesperado de Michal Kamau fue una unión de cansancio extremo y la presencia de una aficionada en el asfalto que provocó un cortocircuito mental y físico del lìder de la carrera en ese momento.


Kamau se encontraba en la recta final en Santa Monica Boulevard cuando la escena pasó de una lucha atlética a algo más parecido a un teatro callejero. De repente, apareció una mujer con una bandera keniana, ansiosa por celebrar la inminente victoria de su compatriota. Un policía intentó sacarla del circuito pero no lo logró y toso se precipitó al abismo para el atleta keniata.

La entusiasta aficionada desconcentró por completo a la estrella africana. Instintivamente, Kamau siguió una moto de la policía a la derecha de la primera barrera, un camino sin salida. Al instante, la gente empezó a señalarle y gritarle que diera la vuelta.

Cara de pánico tras el error

Una expresión de pánico se dibujó en su rostro al detenerse antes de volver sobre sus pasos para reincorporarse a la pista. Ya temía desesperadamente que alguien lo superará por detrás. Había perdido todo el impulso, la única moneda que le quedaba. El desvío le costó cinco o seis segundos al atleta keniata que fueron claves en el resultado final.

Ese tremendo despiste provocado por la irrupción de alguien que jamás debería haber entorpecido el ritmo de Kamau fue aprovechado por el atleta estadounidense Nathan Martin, que vio cómo el atleta keniata estaba mucho más cerca de lo que pensaba.

Apretó los dientes mientras el atleta keniata se iba desinflando a toda velocidad. Un sprint final épico le permitió lograr un triunfo que parecía imposible y le permitió llevarse los 25.000 euros de premio por ganar.

A Michael Kamau le salió muy cara la muestra de cariño de esa aficionada, ya que le sacó mentalmente de la carrera y provocó que perdiera 15.000 euros, ya que la segunda plaza estaba pagada con 10.000 euros.