Esta bicicleta de 11 euros hizo el Ironman de Hawaii...con cesta incluida
En 1996 se produjo un hecho sin precedentes en la historia del Ironman de Hawaii. Un profesional llamado Cory Fulk quiso romper moldes con una singular iniciativa. Este ultramaratoniano consideraba que el triatlón en su versión ironman se estaba convirtiendo en un deporte inaccesible para muchas economías y quiso demostrar al mundo que no era necesario comprarse una bicicleta de 10.000 dólares para participar en Hawaii. “Decidí que era importante demostrar que no era necesario ser rico para participar en el Ironman de Hawaii”, asegura Fulk.
Dicho y hecho. Cory Fulk se decidió por comprar la bicicleta más sencilla del mercado. La máquina elegida fue una Schwinn Typhoon, con cestita delantera incluida y un precio
El día de la prueba cuando todos los triatletas llevaban sus bicicletas al box, le pararon porque la bicicleta “no cumplía con algún requisito como era la pata de cabra para aparcar la bici, así que la quité”.
Para la carrera puso en la cesta agua, caramelos y monedas para llamar desde alguna cabina de recorrido y contar la experiencia en una radio.
La participación de Fulk comenzó con un sector de natación en 1:29. Nada más salir del agua comenzaba la aventura en su “bestia”. Pedaleó descalzo y con una camisa Hawaiana como equipación junto al culotte: “Fue difícil ir en esa bici, sin pedal que se enganchara a la zapatilla. En las bajadas puse los pies sobre la canasta para coger más velocidad”.
La experiencia fue muy