De la prisión al Mundial 70.3
El deporte debe ser uncamino para mejorar en lo que se pueda la sociedad y marcar objetivos nobles ysanos. Eso es lo que hace un documental británico titulado “Forging the dream”(forjando un sueño), que se espera que sirva de inspiración para la juventuddel Reino Unido.
Su protagonista es unveinteañero llamado Marc Lovat. Se trata de un chico de un pequeño pueblo delReino Unido que ha sufrido una severa transformación en su forma de vivir y dever la vida.
Hasta hace un año, Marc eraun joven problemático, adicto al alcoholy las peleas. Su pandilla de amigos era igual que él y las peleas y mañanas deresaca se sucedían semana tras semana. Nada hacía presumir que su vidacambiaría hasta que una fatídica noche sus amigos se mataron en un accidente decoche tras una juerga y Marc pasó esa noche en el calabozo.
Esa noche cambió superspectiva. Miró al frente y se dio cuenta que su vida transitaba por losmismos derroteros, que un día acabaría muerto por sus excesos, así que seplanteó comenzar a hacer deporte e intentar recaudar dinero para honrar lamemoria de sus amigos y comenzó a recaudar fondos en carreras para ayudar a lafamilia.
Sin embargo, el reto erainsuficiente y decidió que el mayor desafío era hacerse triatleta. Se puso enmanos de un entrenador y se marcó el ironman 70.3 de 2011 como objetivo. Marcnunca había corrido más que para coger el autobús y en pocos meses pasó a serun triatleta con una disciplina espectacular. De hecho, su objetivo actual esllegar a competir en el Mundial 70.3 de Las vegas en 2012 y su progresiónpermite pensar en esa posibilidad.
El ejemplo es magníficopara una sociedad como la británica con grandes problemas de adicción alalcohol en la juventud y que es la que tiene el mayor nivel de obesidadinfantil de toda Europa. Marc es el protagonista de este documental que se haestrenado este mes y que vuelve a demostrar que el deporte y el triathlon enparticular es un magnífico vehículo para convencer y vencer en este mundo en elque es fácil caer en los malos hábitos.