El mundo del triatlón llora la muerte de Laurent Vidal
El mundo del triatlón llora la muerte de Laurent Vidal con sólo 31 años. El triatleta francés sufrió una parada cardiaca la pasada madrugada en su domicilio que no pudo superar.
El galo ya sufrió una parada de su corazón en abril de 2014 mientras nadaba. En ese momento superó ese grave problema tras pasar 5 días en coma inducido.
Tras ese ataque al corazón, el triatleta que tuvo su cima deportiva con la quinta plaza en los Juegos de Londres 2012, dio un giro radical a su vida. Su prioridad se convirtió en vivir y olvidó la competición: “El deporte es hoy secundario para mí. Me encanta el triatlón, es una pasión, pero es nada comparado con la vida. Me estoy preparando para cambiar”.
El triatleta James Elvery, gran amigo y padrino de su boda, asegura que "Laurent era muy feliz con la nueva etapa de su vida. Está claro que es difícil aceptar que se ha acabado tu carrera profesional, pero él era un hombre inteligente y había sabido cambiar el chip”.
Desde su retirada, Laurent Vidal se había centrado en su nueva etapa como entrenador. Había comenzado a llevar la riendas técnicas de la carrera de su mujer, la profesional Andrea Hewitt, una de las mejores triatletas de distancia olímpica.
La trágica y prematura perdida de Laurent Vidal ha generado una ola inmensa de dolor en el mundo del triatlón. Vidal era un deportista que generaba afecto por su eterna sonrisa. Todo el mundo le reconocía por su peculiar cinta en la frente que le hacía único en las carreras.
Se va un grande.
Descanse en paz.