Eneko: "Sigo teniendo un reto pendiente en Kona y volveré a luchar por él en el 2012. ¡¡Aloha a todos!!"
Pasados dos díasde mi retirada en el Ironman de Hawai busco las palabras para describir como mesiento. Algo así como triste, decepcionado, enfadado conmigo mismo… son lasprimeras que me vienen a la mente, pero poco a poco con más calma empiezo amirar las cosas de forma más positiva y me encuentro haciendo planes paraquitarme el mal sabor de boca que me dejó la carrera del sábado.
La cosa empezó bien en la natación, salí
del agua en el grupode cabeza, un grupo numeroso como en los últimos años. Los primeros kilómetrosde la bici los hice gastando la mínima energía posible, sabía que hasta lasubida a Hawi no se empezarían a abrir huecos. Acercándonos hacia Hawi pasé aliderar el grupo, iba con fuerzas y cada vez me encontraba mejor, pero en lossiguientes kilómetros empezó mi calvario, fui perdiendo fuerzas y sensaciones yel estómago se me empezó a hinchar como un globo. En un primer momento no fuenada grave, decidí bajar un poco el ritmo para ver si me volvía a encontrarmejor, me descolgué del grupo sabedor de que la carrera era larga y erapreferible bajar un poco el ritmo y recuperarme, pero aquello no dio sus frutosy la hinchazón de estómago cada vez iba a más y mis fuerzas cada vez a menos.En el tramo de vuelta hacia el kilómetro 130 tenía problemas para acoplarme almanillar y además de la hinchazón empecé a tener un terrible dolor abdominal.Fue el momento en el que me vine abajo, no veía la manera de recuperarme, perdímucho tiempo con los primeros y caí a los últimos puestos de la clasificación,según dejé la bici tras los 180 kilómetros del recorrido ciclista no tenía lasfuerzas ni físicas ni mentales para afrontar la maratón y opté por la retirada.
El problemaestomacal que tuve ya lo había sufrido a principios de año en Abu Dhabi, elresto de la temporada no había vuelto a tener esos problemas por lo que penséque simplemente aquello de Abu Dhabi fue un mal día. Ahora en Kona he vuelto atener el mismo problema, quizás haya sido el calor o el haber tragado agua demar. No lo se, tendremos que estudiar lo sucedido y buscar una solución.
Es un palo tener que acabar de esta manera la carrera másimportante del año, son muchas horas de preparación y sufrimiento que no dan nide lejos el fruto deseado. Así es el deporte, hay que pasar página, a lapróxima será… son los tópicos que me dicen y me digo a mi mismo constantemente,aún así todo cuando recuerdo lo pasado no puedo evitar sentirme algo así comotriste, decepcionado y enfadado conmigo mismo…
Un buenamigo mío que no cree ni en la buena ni en la mala suerte me ha enseñado a verlo positivo hasta en las situaciones más difíciles, es lo que trato de hacerahora, de ver las oportunidades que esta situación me proporciona y de olvidarlas cosas que podrían haber sido pero no fueron. Al igual que mi buen amigo yono creo en la suerte, creo en el trabajo y en la preparación, y a lo mejor eslo que me faltó el sábado, una mejor preparación y un mejor trabajo que meproporcionaran un mayor conocimiento de mi mismo y que me evitaran losproblemas que tuve en carrera. Pero eso si un poquito de buena suerte tambiénhubiese ayudado.
Gracias a todos los que me habéis seguido estos días, osseguiré contando como me van las cosas por Hawai ya que este Diario de unIronman sigue. Gracias a todos por los ánimos pre Ironman y ahora por seguiranimándome aún cuando las cosas no han salido bien. Gracias a mis sponsors porseguir apoyándome y gracias a Marca.com por brindarme la oportunidad de tenereste espacio.
Sigo teniendo un reto pendiente en Kona y volveré a lucharpor él en el 2012. ¡¡Aloha a todos!!