El triatleta alemán recuerda el infierno que ha vivido con múltiples cirugías y se reivindica a solo dos meses de retirarse ante todos los jóvenes fenómenos del triatlón

Frodeno da una lección con 42 años y tras una grave lesión a Blummenfelt y le recuerda "quien sigue siendo el rey del triatlón"

Jan Frodeno necesitaba sentir de nuevo la sensación de ganar a los mejores triatletas del mundo. Con 42 años y en su última temporada como profesional llegaba a la prestigiosa PTO de Millawaukee para despejar fantasmas y demostrar que sigue siendo "el rey". El triatleta alemán acumulaba dos años infernales con varias cirugías y muchos problemas para recuperarse. Dudaba de si mismo y solventó esa incertidumbre con otra de sus clásicas exhibiciones.  

"No sé cuántos trozos de cinta sujetan mi cuerpo"

La victoria tiene una enorme carga emocional para Frodeno, ya que a las lesiones que ha padecido y ha conseguido superar se unía que se enfrentaba a la nueva generación de fenómenos de este deporte que lidera Kristian Blummenfelt. Finalmente el noruego acabó tercero y no pudo con el maestro.  

“No sé cuántos pedazos de cinta tengo que mantienen unido mi cuerpo. Ha sido muy duro pero aquí estoy, ganando de nuevo. Me encanta, de verdad, pero no estoy seguro de que mi cuerpo tenga para otra temporada en estas condiciones ", apuntaba Frodeno tras ganar.  

Para Frodeno esta prueba fue diferente y por primera vez en mucho tiempo lo vivió casi como un novato: "Estaba nervioso al entrar. Sabía que la preparación era buena, pero la llevé al límite viniendo aquí, sabiendo que la temporada es de dos carreras antes de retirarme. Esta es la manera en la que quería despedirme , no solo desde la perspectiva de las carreras, sino viendo dónde estaba mi carrera".

"He entrenado unas 40 horas semanales"

Para llegar preparado reconoce que metió muchas horas de entrenamiento: “Entrené alrededor de 40 horas las últimas semanas para estar preparado y poder hacer frente a estos nuevos triatletas que son tan fuertes".  

El triatleta alemán reconoce que ganar actualmente está mucho más caro que hace unos años: "Miro a los muchachos contra los que solía competir hace 3 o 4 años y soy más rápido que ellos, pero luego hay un puñado de otros muchachos que han elevado mucho el nivel. El ritmo en la bicicleta es simplemente increíble, así que sabía que tenía que agachar la cabeza y ceñirme un poco a mis números y estar seguro de que no me desengancharía".   

Este triunfo es la culminación de unas emanas " muy emotivas. Tras ganar estaba pensando en esta época el año pasado cuando me operaron, así que volver aquí  y ganar es solo un privilegio".