Patrick Lange, bicampeón del Ironman de Hawaii y subcampeón en el Mundial Ironman de Niza, explica cómo ha conseguido volver a ser una estrella mundial tras una etapa muy oscura en la que no conseguía disfrutar de su deporte

"He tenido que llorar mucho y llegar a lugares muy incómodos para luchar de nuevo por un Mundial Ironman"

El bicampeón del Ironman de Hawaii ha conseguido remontar mentalmente tras una época muy complicada en la que estuvo cerca de retirarse a causa de la ansiedad. En el pasado Mundial Ironman de Niza estuvo cerca de ser el primero que vajaba de 2:30 en maratón y demostró que está al nivel de los jóvenes que han irrumpido con mucha fuerza en el triatlón de larga distancia.

Patrick Langa ha vuelto. El bicampeón del Ironman de Hawaii estuvo cerca de dejar el triatlón cuando hace dos años cayó en una profunda depresión y no conseguía disfrutar con su deporte. En el pasado Mundial Ironman de Niza consiguió el subcampeonato tras firmar el maratón más rápido de la historia con 2:32.41. "He vuelto a ser feliz con el triatlón", reconoce el triatleta alemán.  

"Me ponía muy ansioso antes de competir"

"Estoy feliz de haber seguido desarrollándome durante los últimos años. De mi generación, soy uno de los únicos que está mejorando y sigue siendo más rápido. Eso me enorgullece y me da energía y motivación para los años venideros, pero ha sido muy duro y he tenido que trabajar muy duro mentalmente", señala Lange. 

Lange explicó cómo había llegado a sufrir ante la competición: "Me ponía muy ansioso por las carreras y ahora lo tengo bajo control. Esas son las cosas que puedes mejorar sin mejorar tu rendimiento deportivo. La parte mental de las cosas es realmente importante y en eso hemos trabajado durante los últimos años. Eso me devolvió el disfrute”. 

El triatleta alemán señala que para mejorar como deportista de elite " a veces tienes que ir a lugares de tu psique a los que no quieres ir. “Eso es realmente difícil. He derramado muchas lágrimas por esto, muchas situaciones que no eran cómodas, pero crecí como persona. No siempre se trata sólo de deporte. Cuando puedes ser una persona más feliz en general, eso ayuda al rendimiento en el triatlón".  

"He demostrado que aún pudo competir con los jóvenes"

Lange ha pasado en dos años de verse fuera del triatlón a volver a sentirse competitivo y verse al nivel de las nuevas generaciones que han irrumpido con fuerza den el triatlón de larga distancia: "He demostrado que todavía puedo competir con los jóvenes. He mejorado mucho mi bicicleta pero todavía no es suficiente. Está claro que tengo que trabajar en eso”.    

El triatleta alemán corrió a un enorme nivel y se vio cerca de bajar de 2:30 en el maratón, pero en Niza considera que la fatiga pasa mucha factura en la carrera: "Acabé muy contento con la carrera a pie, creo que era imposible ir más rápido. Estos jóvenes me hicieron esforzarme hasta el final. Estoy feliz. No veo que sea posible llegar bajar de 2:30 en ese recorrido a pie después de una bicicleta tan dura".   

Tras su buen rendimiento en el Mundial Ironman de Niza se ha convencido de que le queda "cuerda para rato con 37 años. Si las circunstancias son las adecuadas, creo que puedo volver a ganar otro Mundial Ironman como triatleta profesional".