El triatleta belga, 6º en Hawaii en 2001, sufrió un accidente con su bici en Lanzarote en 2002 y quedó parapléjico. Ese mismo año volvió a competir en Kona y en 2006 se proclamó campeón del mundo

Mark Herremans: "Un día volveré a caminar, Superman (Christoper Reeve) trazó el camino"

Era triatleta antes de su accidente y sigue siendo triatleta tras quedar parapléjico. Es Mark Herremans y es también un ejemplo de superación. El sueño de este deportista belga era convertirse en el atleta total. Estaba en el camino. Había encontrado en el triatlón la disciplina perfecta. Su sexto puesto en el Ironman de Hawai, considerada una de las carreras más duras del mundo, en el año 2001 y con 28 años, auguraba el mejor de los futuros. Pero le llegó este segundo que cambia la vida para siempre. Fue el 28 de enero del 2002 cuando una caída en bicicleta en la isla de Lanzarote acabó con la ilusión de su vida. Sus piernas dejaron de moverse. Las vértebras D5 y D6 se habían lesionado.


Pero este fornido atleta belga supo darle la vuelta a su desgracia. El hospital se convirtió en su casa pero él lo reconvirtió en su gimnasio. Empezó a trabajar duro. No se rindió. “No abandono jamás”, dice alto y claro. No quiso que nadie sintiera pena por haber sustituido sus piernas por una silla de ruedas. Su cuerpo respondió y fue tal su empeño que tan solo seis meses después, estaba en la línea de salida de Hawai. Esta vez en categoría de discapacitados.


En 2004 logró la tercera plaza, el año siguiente fue segundo y en 2006 convirtió su sueño en realidad: Campeón. “La vida te da estos contrastes. Yo conseguí en una silla de ruedas lo que no pude lograr antes: ganar el Ironman de Hawai”, explica con una sonrisa. Pero el belga tiene un objetivo claro en su vida: “Caminar de nuevo. Estoy trabajando duro y creo que un día lo conseguiré. Superman (c) demostró cómo se podía caminar. Trazó el camino. En Bélgica tenemos un centro donde Reeve enseñó cómo alcanzar los sueños”.


Fuente: Sport