Espectadores y triatletas participantes describen la situación como "de auténtico pánico, hasta a los kayakistas de rescate les costaba mantenerse erguidos

"Pocos han muerto para lo que vi en la orilla del Ironman de Irlanda, la gente salía del agua gritando aterrorizada, llorando y a otros los sacaban exhaustos porque no eran capaces de nadar"

Sigue creciendo la polémica sobre la decisión temeraria que tomaron los organizadores del Ironman de Irlanda el pasado domingo al permitir que se desarrollara el segmento de natación en unas condiciones de enorme riesgo que tuvieron como consecuencia la muerte de dos competidores que sufrieron sendos infartos mientras nadaban en un mar helado, revuelto y con corrientes que generaban una enorme ansiedad en muchos triatletas. 

Jenny, una aficionada irlandesa que estaba en la orilla donde se dio la salida a la prueba Ironman 70.3 ha asegurado al periódico irlandés Independent que "algunos triatletas salían del agua gritando, aterrorizados y llorando incontrolablemente, también había muchos a los que ayudaban a salir del agua porque decían rendirse y no seguir".  

"Los kayakistas luchaban por mantener erguidos"

El triatleta Keith O'Sullivan aseguraba  que había una "sensación de pánico", estaban sacando a la gente del agua. La gente gritaba aterrorizada y sufría pánico en el agua"   Este veterano triatleta asegura que los que sentían pánico no eran gente que debutaba en un ironman precisamente; "Había gente  con experiencia que estaba siendo sacada del agua. si la gente que sabe de esto estaba cagada imaginad si ese era  un lugar para que nadaran personas con algún tipo de inexperiencia o nerviosismo".     

Este triatleta recordaba que no tenía sentido permitir competir en ese agua: "Varios días antes ya pensé que debería haberse cancelado porque los vientos  el viernes por la noche superaban los 105 kmh. Esa mañana supe que no deberíamos habernos involucrado en eso, pero quedé atrapado en el momento y estoy decepcionado conmigo mismo por haberlo abordado".    

“Los organizadores nos han comunicado que si tienes dificultades levantas la mano y alguien se acercará a ti en un kayak. Los kayakistas luchaban por mantenerse erguidos y los observadores luchaban por mantener los barcos erguidos porque el oleaje era muy grande. Ni siquiera podían ver a nadie y eso que estaban haciendo lo mejor que podían”, dijo O'Sullivan a News at One de RTÉ.     

"No valía la pena seguir, no había nada que demostrar"

Winnie Moore también participó en el triatlón el domingo y dijo que había visto gente "llorando incontrolablemente en el agua" y agregó que decidió no continuar nadando debido a que las condiciones eran demasiado peligrosas.      

Esta participante describía su experiencia como traumática: "Me derribaron varias veces. Al principio me llevó muchos intentos superar las olas. Fue durísimo hacer los primeros 200 metros porque había un oleaje muy grande. Estaba mirando a mi alrededor y comencé a entrar en pánico. Entonces otro nadador se detuvo a mi lado y me dijo: '¿Estás bien?' Y dije: 'La verdad es que no'. No, no lo estoy, no me siento cómoda".    

Winnie describe una situación de pánico generalizado: "Iba a intentar seguir hasta llegar hasta la primera boya,  bajé la cabeza e hice mis intentos de subirme a la boya, cuando miré a mi alrededor vi al kayakista que  se había acercado a otra chica que estaba muy angustiada hacia la izquierda,  lloraba sin control. Simplemente me dije a mí mismo que no valía la pena, no tenía que demostrarme nada y me retiré que es lo que tenía que haber hecho todo el mundo".