Nuevo éxito de un pupilo de José Manuel Quero y de www.quieroentrenar.com

Santiago Remartínez narra su clasificación para Hawaii en el Ironman de Florianópolis

[Img #3169]El triatlón español no para decosechar éxitos en la élite pero nuestros grupos de edad también se han queridounir a la fiesta de los podios. La semana pasada en el Ironman de Florianópolis (Brasil)Santiago Remartínez Escobar,  uno de lospupilos de José Manuel Quero,  seclasificó 3º en GGEE 45-49, logrando con este puesto una plaza para elCampeonato del Mundo de Hawaii 2011. El propio triatleta os narra en primera personacomo ha sido su andadura en el triatlón y en el Ironman de Florianópolis.

 

Soy un economista y asesor fiscalque le gusta el deporte pero que hacía unos cuantos años que no lo practicabade  forma organizada. En octubre de 2009un amigo me propuso hacer un Triatlón, en concreto un Ironman. Acepte el reto.En ese momento llevaba 30 años sin nadar, nunca había montado en una bicicletade carretera y menos aún de contrarreloj y había corrido tan solo una maratón,la de Nueva York en 2005.

 

Llame a mi actual entrenador JoséManuel Quero de Quieroentrenar.com(lo conocía porque entrenaba a mi novia Idoya Leiva y a mí cuando decidía haceralgún viaje en bici de montaña o de esquí alpino) para decirle que habíadecidido hacer un Ironman en el año 2010, entre mayo y agosto, y me dijo queesto era un tema serio y que mis ocupaciones no me lo pondrían fácil.Finalmente acepto él también el reto con la condición de que  cumplierabien los entrenos. Tras varios meses de entrenos, hice un pequeño test y meestrené en el Triatlón con el X Challenge de Tarifa que organiza Jaime Vigaray.

 

Llegado el me de agosto de2010 me enfrenté al Ironman de Regensburg con varios objetivos. Primeroacabar por debajo de las 12 horas y como exigencia, si fuera posible, acabarpor debajo de las 11 horas. El tiempo final fue de 10 horas y 21 minutos. 

 

Fue en este momento cuando pensé quepodía tener una oportunidad para llegar a Hawai ya que me quedé a unos 20minutos de conseguir plaza. La cosa se puso sería cuando en el viaje de vueltade Alemania, mi amigo triatleta Tony Mendaña me descargó dos películas de losIronman de Hawai 2006 y 2008 y tras verlas en el avión le comenté: "Yoquiero estar ahí".

 

A la vuelta hablé con mi entrenadory le dije que me iba a dar una oportunidad de clasificarme para Hawai en 2011.De casualidad conseguí plaza para el Ironman Brasil 2011 ya que las plazas seagotan con unos 10 meses de antelación.

 

Tras esta decisión, las perspectivascambiaron. Ya no era entrenar para acabar un Ironman, si no vencer a los de micategoría de edad (45-49 años) ya que en Brasil había solo 5 plazas.

 

Ironman Brasil 2011

Tras 86 semanas de entrenos desdeaquel día que tomamos la decisión, en octubre de 2009, y con dos test previosen los 70.3 de ICAN Marbella y Lisboa nos plantamos en Brasil el pasado día 22de mayo, una semana antes de la prueba. Los días previos fueron tranquilos conpequeñas sesiones de entrenamientos y los nervios controlados.

 

A partir del jueves 26 de mayo lascosas cambian, la carrera está  a las puertas, los nervios aparecen, labicicleta tiene problemas por rotura del manillar y viene las dudas normales.

 

La carrera.

Para poder conseguir plaza paraHawai y según los tiempos conseguidos en mi grupo de edad en el año 2010 debíahacer 9 horas y 45 minutos. Desglosado por modalidad mis objetivos eran hacer 1hora nadando los 3,8 km, 5 horas en Bicicleta para hacer los 180 km y 3 horas30 minutos para hacer la maratón y dedicar unos 15 minutos como máximo en lastransiciones o solucionar algún contratiempo que pudiera surgir.

 

Tras levantarnos a las 4 de lamañana y preparar todo, llegamos a la línea de salida con retraso porproblemas de logística. Con las prisas y nervios se me rompe el neopreno por lapierna. Intento tranquilizarme y me dirijo a la línea de salida.

 

Empieza la carrera:

 

1. Natación.

Complicados estuvieron los 3.8 km dela natación por la aparición de la corriente en sentido contrario al viento queno supe leer y me produjo la toma de varias decisiones erróneas que me hicieronnadar más distancia de la necesaria. Con malas sensaciones salí de agua hastaque vi el crono que marca 59 minutos. En ese momento me relajé ya que estabadentro de lo planificado, 1 hora.

 

Salí del agua el 229 de los 1800 atletas.

 

2. Bicicleta.

Tras una transición lenta de unos 5minutos pero confiado y relajado cogí la bicicleta para dar las dos vueltas de90 km. Mi objetivo en términos de velocidad era hacer 36 km a la hora de media.En términos de Potencia era desarrollar una potencia media de entre 200-210watios (estos son datos muy técnicos).

 

Me encontré fuerte y cómodo en elinicio y decidí arriesgar. De hecho las velocidades que aparecían en mi GPSeran superiores a los 40 km/h. Al acabar la 1ª vuelta el GPS marcaba 38,2 km/hde media y fue en este momento donde me di cuenta que iba cumpliendo losobjetivos por lo que en la segunda vuelta intenté mantener esa media y ahorrarfuerzas para la carrera a pie.

 

El tiempo total invertido en labicicleta fue de 4 horas y 50  minutos, promedio de velocidad de 38 km/h.Tras la carrera compruebo que he hecho el vigésimo séptimo mejor tiempo en estesegmento de los 1800 participantes.

 

3. Carrera a Pie.

Al inicio de la carrera a pie, pasépor la zona de llegada y al ver el crono oficial que marcaba 6 horas de carrerapensé que el objetivo estaba cerca. El problema es que es en la carrera a piees donde pasan todas las cosas importantes y se ve si has dosificado bien lasfuerzas. Jaime Vigaray que no ha corrido en esta ocasión me marcaba los ritmosy me daba ánimo.

 

La carrera a pie era muy planaexcepto entre los kilómetros 9 y 17 que habían  muchos  toboganesalgunos de los cuales se subían andando. Tras este kilómetro 17 noté que migemelo izquierdo no iba bien. Notaba pinchazos. Agoté las sales minerales quellevaba y no me quedó más remedio que tomar sal común, la cual mi cuerpo aceptóde buen grado.

 

Los kilómetros pasaban y mi ritmopor km lo intentaba mantener en los 4 minutos y 50 segundos. Durante los últimos10 kilómetros tuve que soportar adicionalmente que la planta del pie izquierdose me encogiera y me impidiera incrementar el ritmo.

 

 

A falta de 4 kilómetros para lameta, me crucé con un triatleta de mi grupo de edad, Ken Glah, que quedósegundo el año 2010 y que al principio de la carrera a pie me llevaba unos 8minutos de ventaja y tan solo me distanciaba en un par de minutos.  Estome produjo una inyección de moral e incluso hice el gesto de acelerar paraalcanzarle pero el gemelo y la planta del pie no lo permitieron. Al final quedea 1 minuto de él.

 

En la recta de meta, Jaime Vigarayme dio mi amuleto, la gorra de la selección española de fútbol, y entré en metacasi sin tocar el suelo, levitando diría yo y besando el suelo como la ocasiónmerecía.

 

Finalmente el tiempo total fue de9h:29 minutos según mi crono, la organización me otorga 9h:27min, pero loimportante era que quedé 3º en mi categoría de dad y 57 en la general de untotal de 1800 atletas aproximadamente.

 

El día después.

Tras los nervios post carrera por nohaber acceso a los resultados on line, fuimos a la ceremonia de entrega de losSlot para el Campeonato de Mundo de Hawai y cuando vi mi nombre el tercero enla clasificación sentí un gran alivio y tranquilidad interior por haber conseguidoeste nuevo reto.

 

Agradecimientos.

Me gustaría dar las gracias a muchagente que de alguna manera ha colaborado en la consecución de este objetivo. Enconcreto al Club de Triatlón Fg Nutrición de Marbella, a mis compañeros deentreno sobre todo de natación que a esas horas (6,30 de la mañana) nosreunimos dos días a la semana, a mi entrenador de natación Jaime Vigaray, a minovia Idoya Leiva que es la culpable de que el gusanillo del triatlón meafectara y muy especialmente a mi entrenador José Manuel Quero de Quieroentrenar.compor la confianza que ha depositado en mí y su dedicación.