Sebastian Kulczyk , el multimillonario de los 15.700 millones de euros que se ha empeñado en que se baje de 7 horas en un triatlón de distancia ironman
Sebastian Kulczyk es uno de esos 'cuarentones' que se ha apasionado por el triatlón tras llevar seis años compitiendo en varios maratones. Tras disfrutar de correr necesitaba algo más y en 2019 se convirtió en finisher del Ironman 70.3 de Mallorca (5:45.32) y del Ironman 70.3 de Bahrain (5:08.46). Le encantó y dio un paso más y en marzo de 2020 fue finisher Ironman en Nueva Zelanda (12:28.46).
Su recién adquirida pasión por el triatlón no se frena en el entrenamiento y la competición y se ha convertido en un mecenas de nuestro deporte. Sebastian Kulczyk es, con 15.700 millones de euros, la persona más rica de Polonia. Dirige la empresa Kulczyk Investments y ha decidido poner varios de esos millones al servicio del crecimiento del triatlón.
Este multimillonario polaco es quien ha ideado la 'loca' idea de conseguir que un triatleta masculino logre bajar de siete horas y una mujer de ocho horas en un distancia ironman. Este reto financiado por el bolsillo de Sebastian Kulczyk ha convencido a Alistair Brownlee, Kristian Blummenfeldt, Nicola Spirig y Lucy Charles-Barclay.
Le regaló lingotes de oro a deportistas polacos
Al multimillonario polaco se le ha metido en la cabeza que el triatlón tiene que ser mucho más popular y no le importa invertir millones de euros en darle más publicidad a nivel mundial. Para ello, además de estas estrellas del triatlón contratará a numerosas liebres para cada uno de los segmentos del reto, cerrará una parte de una importante ciudad del mundo y se gastará una importante cantidad en mensajes a través de televisiones y redes sociales.
Su relación con el deporte comenzó en 2012 cuando se convirtió en patrocinador estratégico del Comité Olímpico Polaco y ha sorprendido en varias ocasiones a las estrellas del deporte polaco con un gestos generosos. Cuando Zofia Klepacka puso a subasta la medalla de bronce de los Juegos Olímpicos de Londres (para ayudar a la pequeña Zuzia a luchar contra la enfermedad), Kulczyk la compró de forma anónima y luego se la dio al atleta.
Viaja siempre con sus zapatillas de running
Dos años más tarde, le dio a los campeones olímpicos de Sochi - Kamil Stoch, Justyna Kowalczyk y Zbigniew Bródka - lingotes de oro de medio kilogramo. Se suponía que debían compensarlos por el hecho de que las medallas recibidas en los Juegos Olímpicos contenían solo 6 gramos de oro.
"Donde quiera que voy llevo mis zapatillas de correr conmigo - dijo Sebastian Kulczyk en una entrevista para "Forbes". Cree que hay que ayudar a convencer a la población de la importancia del deporte como vehículo clave para mejorar la salud general y pone sus miles de millones de euros en esa misión.