Stefan Engels, de 20 ironman en un año a 365 maratones en 365 días
Stefan Engels es un belga de clase media y gran
Esta gesta parecía la definitiva pero Engels decidió hace un año que lo de los 20 triatlones de larga distancia eran agua pasada. Había que hacer algo aún más grande y decidió correr 365 maratones en 365 días. Ahora está en Málaga a punto de cerrar el año con 15.401,1 km recorridos. En esta entrevista concedida al medio mexicano Excelsior presenta su manera de ver su reto y su manera de vivir.
¿Le han dicho que está loco?
A todos los sitios que llego, siempre me lo dicen. Cada día aprendo la palabra en diferente idioma: crazy, stupid, louco, fou, boig, pazzo, loco.
¿Por qué correr 365 maratones en un año?
Siempre he sido hombre de retos. En 2008 realicé 20 veces el ironman (tres mil 800 metros de nado, 180 kilómetros de ciclismo y 42.195 kilómetros de carrera), así que busqué algo más complicado.
¿Qué piensa mientras corre?
Trato de no pensar en nada. A veces escucho música.
¿Qué tipo de música?
Rock and rol, jazz, blues. Especialmente Radiohead, David Bowie, Bruce Springsteen.
Realmente una excesiva carga de trabajo.
Gasto diario seis mil calorías, por lo que debo comer más de lo normal. Además tomo unos ocho litros diarios de agua y duermo unas 10 horas. Mi vida se ha traducido en correr, dormir y comer, sin importar el orden.
Un diario español decía que usted se inspiró en la película Forrest Gump.
No he visto la película. Son cosas que se les ocurre a los periodistas, pero no es mi caso. No importa, si me da publicidad.
¿Qué hará el día que termine?
Haré un libro y un documental. Volveré a las ciudades que visité corriendo y les mostraré que el ser humano puede hacer todo lo que se proponga.
¿Cualquiera de nosotros puede correr un maratón diario por espacio de un año?
Nooo. Imposible. Se debe tener una preparación exhaustiva, chequeo médico y un cuerpo entrenado. Yo tengo 20 años de correr maratones y triatlones y la capacidad de no aumentar de 110 pulsaciones por minuto cuando corro.
¿Cuántos pares de zapatos utilizará en este reto?
Uno de los patrocinadores me dará un total de 25 pares de tenis. Ya me gasté ocho.
¿Y con cuánto equipaje viaja por el mundo?
Sólo dos maletas. Lo básico para correr.
¿Siempre termina lo que se propone?
Siempre.
¿Nunca ha estado a punto de rendirse?
Nunca. De hecho, el reto lo comencé el primer día del año, pero una lesión me detuvo un par de días. Así que paré el trabajo y volví a las pistas el 5 de febrero, así que será hasta el 5 de febrero de 2011 cuando culmine mi aventura.
¿Tiene tiempo entre correr y viajar?
Cuando viajo, corro muy temprano o demasiado tarde.
Muy pronto cumplirá 50 años. ¿Tendrá tiempo para festejar?
Lo festejaré corriendo 42.195 kilómetros.
¿Lleva algún libro en su equipaje?
No, sólo tiempo para dormir y comer.
¿Ni para conocer un poquito de cada ciudad?
Me iré sin conocer México.
¿Sabe de otra persona que trate de correr maratones día tras día?
Hay un japonés (Akinori Kusada) quien en marzo de 2009 impuso la marca de 52 maratones consecutivos. Yo llevo, hasta el momento, un total de 229 maratones, lo que equivaldría a nueve mil 662.655 kilómetros.
Al final, usted habrá recorrido 15 mil 401.74 kilómetros, visitando diversos rincones de Bélgica, Alemania, España, Portugal, Holanda, Inglaterra, Grecia, Estados Unidos y México. ¿Tiene idea de qué tan larga será la distancia?
Ni idea, pero sé que será más de lo que el hombre imaginó.
¿Qué le dicen los médicos?
Que tengo un cuerpo sin problemas, para mis 49 años de edad. Además, un corazón más grande de lo normal.
¿No ha sido caso de estudio médico?
Hay doctores que me estudian y les asombra que no tenga lesión alguna.
Usted me dice que sólo tiene tiempo para correr, comer y dormir. ¿Tiene tiempo para soñar?
Mis sueños son abstractos y es el único sitio en el que no corro.
¿Algún pecadillo?
Cuando se puede, buenos restaurantes y cerveza.
¿Dónde lo veremos correr lo que queda de este mes?
Bilbao, Asturias y Londres. Más adelante estaré en Sevilla, Amsterdam y Atenas. En noviembre regresaré a América. Estaré en Nueva York.
¿Cómo le dice la gente que lo mira correr por doquier?
Marathonman, crazyman, stupidman.