Un triatleta profesional pensó "hasta en el suicidio" tras ser sancionado por culpa de un inhalador de su padre ¡cadudado hace 10 años! que encontraron en la casa familiar
Aumentar la inversión y los esfuerzos para mejorar los controles antidopaje es algo fundamental en el deporte profesional. Velar por un deporte limpio es clave para generar confianza, pero en ocasiones las autoridades antidopaje también cruzan la raya de lo ético y sensato y destrozan vidas y carreras con justificaciones peregrinas.
Este es el caso de Thomas Steger. El triatleta austriaco ha sido víctima de una persecución que le ha llevado a ser suspendido por vulnerar las leyes antidopaje al serle encontrado en su hogar un inhalador antiasmático que caducó hace 10 años y que resulta que es propiedad de su padre, que padece ese problema.
El triatlera centroeuropeo vive con sus padres y en una redada realizada en esa vivienda se encontró ese inhalador que los 'vampiros' decidieron asignarle a él pese a que su padre presentó su certificado médico en el que se justifica el uso de ese medicamneto. Además, se trata de un inhalador que no puede aportar ninguna ventaja ya que lleva años caducado.
El triatleta austriaco ha compartido en Instagram una declaración en la que explica el sinsentido que le ha llevado a ser penalizado con un año de sanción:
¡Soy un atleta limpio!
En 2021 mi vida se convirtió en una pesadilla de la noche a la mañana. Una persona anónima me había denunciado (yo era parte de una red de dopaje), así que de repente tuve a la policía criminal en la casa, registró la casa, incautó mi teléfono móvil y mi computadora portátil y me llevó con ellos para interrogarme. Después de dos interrogatorios más, extracción de ADN, análisis de datos de la electrónica, finalmente pude demostrar mi inocencia y fui absuelto por el fiscal de Innsbruck en marzo de 2022.
En el verano pasado se abrió un proceso por un aerosol para el asma (caducado en 2014) que se encontró durante el registro de la casa. Esto viene de la necesidad de mi padre (todavía vivo con mis padres) y les aseguro que nunca lo he usado. Yo reviso todos los medicamentos por si se pueden usar o no.
En el momento del juicio estaba mentalmente exhausto, así que después de consultar a mi abogado decidí no ir al juicio. E inicialmente se me impuso la pena máxima de 4 años. Así que tuve que consultar a otro abogado que pudo mejorar el veredicto en dos audiencias más. Aunque todavía es incomprensible para mí. He pasado por un infierno durante los últimos 2 años y he sido destruido económica y psicológicamente.
Gracias a todos los que estuvieron ahí conmigo y me apoyaron durante este momento difícil. Sin el cual quizás ya no estaría. Quiero decir que amo el deporte y respeto a cada uno de mis oponentes. ¡Nunca he engañado a nadie! ¡Desde que comencé en el deporte hace 11 años he sido justo y limpio!