Una Grupo de Edad brasileña da positivo en el Ironman de Hawaii y dice que lo hizo “por la presión de no terminar”
El dopaje es una lacra que hay que erradicar en el deporte. Generalmente se asocia el dopaje con el deporte profesional, pero en el deporte amateur también esta presente y el triatlón no es ajeno a este problema. El último caso ha sido la Grupo de Edad brasileña Silvia Fusco que dio positivo por EPO en el Ironman de Hawaii 2014. WTC suspenderá dos años a Silvia Fusco.
Los triatletas profesionales buscan en las sustancias dopantes un aliado que les acerque al triunfo, pero los Grupos de Edad también acuden a estas trampas con el mismo objetivo, algo que rompe el espíritu del deporte amateur.
Silvia Fusco, que se clasificó para el Mundial de Hawaii tras ganar el Ironman de Florianópolis, afirma que tomó EPO por el miedo que le daba no poder terminar la prueba de Kona al estar lesionada. “Yo no niego que haya dado positivo. Hice esta tontería porque mi médico me dijo que estaba lesionada tras la disputa del Ironman de Florianópolis y que no podría competir en Hawaii. Estuve tomando analgésicos y EPO dos semanas antes de competir en Hawaii. Mi objetivo no era mejorar mi rendimiento, sólo quería terminar la carrera, ya que me encontraba en muy malas condiciones físicas. Reconozco que fue un gran error. Todo lo hice yo sola y quiero dejar claro que mi entrenador nunca me aconsejo hacerlo. Asumo mi error y cumpliré mi condena
Silvia Fusco fue triatleta profesional, pero decidió pasarse a Grupos de Edad. “Deje el profesionalismo y tuve muchos problemas psicológicos. Me llegaron a diagnosticar un Trastorno Obsesivo Compulsivo debido a que me costó mucho adaptarme a mi nueva condición” , comenta la triatleta brasileña.