"Yo gané el Ironman de Hawaii y me puse a beber cerveza y tomar el sol dos semanas en la playa, ahora los jóvenes lo celebran con 30 semanas de entrenamiento, así no van a durar mucho"
Sebastian Kienle se retira del triatlón profesional con 38 años y una currículum tan brillante que le ha convertido en una de las grandes leyemdas de la larga distancia. En 2014 alcanzó su cenit con la victoria den el Ironman de Hawaii. Su rivalidad con Frondeo elevó el nivel de su deporte y generó un enorme espectáculo que ayudó a crecer al triatlón, como relata en una entrevista con el periódico alemán Fr.de.
Eres muy amigo de Frodeno pese a que habéis chocado en muchas ocasiones.
Nos llevamos muy bien y eso que a muchas veces no nos echábamos flores precisamente. Siempre éramos honestos el uno con el otro y, a veces, nos criticábamos o nos disparábamos a discrección. A veces no teníamos ningún contacto durante medio año pero cuando nos volvimos a ver parecía que nos acabábamos de despedir.
La buena relación con Frodeno no se pudo ver con otro campeón en Hawaii y compatriota como Patrick Lange...
Este es un misterio de la psique humana. Con Jan nunca tuve que mirar a mi alrededor durante la carrera para ver si, por ejemplo, mantenía la distancia en la bicicleta . Al mismo tiempo, también debo decir que la relación con Patrick ahora se ha relajado. Basándome en su comportamiento en las carreras de los últimos dos años, ahora lo trato con respeto.
A Frodeno le colocas como un mito, el mejor de la historia.
Totalmente. Es el mejor de la historia. La victoria olímpica de 2008 en corta distancia, combinada con sus tres títulos de Hawái en larga distancia, le hacen un triatleta sobresaliente. Además, extender este logro a lo largo de dos décadas no sólo le convierte en el mejor triatleta del mundo, sino que, para mí, lo pone al nivel de deportistas como Tiger Woods, LeBron James y Tom Brady. Suena como algo superlativo porque el triatlón es un deporte pequeño en comparación con el golf, el baloncesto o el fútbol americano, pero Jan ha aportado todo para hacer más grande su deporte. Él también hizo que el triatlón fuera más grande para mí. La conclusión es que él invirtió el uno por ciento más que yo no estaba dispuesto a pagar. Nunca practicó el deporte sólo para competir bien sino para ser una leyenda.
¿Volveremos a ver a alguien como Frodeno en el triatlón?
No lo veo fácil. Todavía estamos en un deporte muy joven en el que los tiempos están explotando porque una generación joven está tomando el relevo, comenzando profesionalmente mucho antes. No puedo imaginarme a Sam Laidlow, el campeón mundial de Ironman más joven, continuando en este nivel hasta los 30 años. Su manera de entender el triatlón no funciona ni mental ni físicamente. Yo y los de mi generación ganábamos Hawaii u otra carrera importante y nos íbamos dos semanas a beber cerveza y tomar el sol en la playa. Ahora Blummenfelt u otros jóvenes los celebran volviendo a entrenar 30 horas semanales. No desconectan.
¿Crees que has vivido una mejor época que la actual para disfrutar del triatlón?
Comencé en una época feliz, cuando el éxito era lo único que realmente contaba. Y luego los periódicos informaban sobre ello. Eso fue ciertamente placentero en cierto modo. Hoy en día, los triatletas se autopromocionan por derecho propio y compiten por el premio 'Bikini Runner Girl' en las redes sociales. Por un lado, las redes sociales han hecho que ya no se pueda ocultar nada, pero por otro, hay un fuego tan constante que cada individuo tiene un impacto mucho menor y una estancia más corta en la popularidad. Hay demasiada competencia por vender la imagen y al final todo es efímero.
¿Se puede opinar de todo siendo un triatleta famoso?
¡Creo que sí! Especialmente en el triatlón todavía hay atletas de alto nivel que expresan claramente sus opiniones. Tomemos como ejemplo al campeón mundial Laidlow, que me recuerda a Norman Stadler por su valentía.Definitivamente no es el favorito de todos. Pero, es verdad que también observo que las redes sociales conducen a una especie de autocensura. Si alguien expresa una opinión polarizante y recibe muchas críticas por ello, es posible que no diga nada la próxima vez. Lo sé por mí mismo: olvidas rápidamente los muchos comentarios positivos, pero te preocupas por el negativo. Esto es así y es el mundo que vivimos.