El blog del novato: Mi primer triatlón…y me lo pasé mucho mejor de lo que pensaba
“Venga prueba el triatlón”. Esa frase me la habrán repetidocien veces y yo les repetía siempre lo mismo. “Paso de nadar, me aburre”, perocomo son tan pesados y por no oírles más me cambié de gimnasio, me apunté a unocon piscina y tazita a tazita empecé a hacer largos con menos estilo que BelénEsteban en mira quien baila pero me he ido enganchando hasta que decidíapuntarme con los pesados en el triatlón Villa de Madrid de hace unos días.
Los nervios me traicionaron un par de horas antes decomenzar mi primer triatlón sprint y tuve que visitar al Señor Roca en un parde ocasiones. Eso y que el día antes me fui de cañejas y eso se paga…Después deeste problemilla me quedé un poco flojo y no era cuestión de comerse unos churroso porras en los kioskos junto al lago así que como había un stand de NutriSporten la expo les pedí algo para comenzar con fuerzas y recuperarme y me dieronunos cuantos que no conocía y que desde ahora van a ir en mi mochila. El chicodel stand me dijo que probara el Enershot, algo más serio que un simplón RedBull, para revitalizarme y como andaba flojeras me tomé dos barritasenergéticas. ¡Mano de santo! Al menos perdí el miedo al desfallecimiento y miraque yo soy de esos anárquicos que nunca toma aportes nutricionales. Reconozcoque soy un inútil en ese aspecto pero visto el rendimiento posterior creo quevoy a empezar a aprender y a mirar cómo mejorar con productos de este tipo ycomo cuando algo me funciona no cambio pues miraré dónde se compran los que mepasaron.
Bueno, una vez recuperado me fui hacia el pantalán con mimono recién estrenado, más apretado que los tornillos de un submarino meposicioné en una de las tandas de salida en el pantalán y otra vez con nervios,aunque más bien por las sospechas de encontrar alguna carpa asesina en el aguadel lago. Esa agua es una caja de sorpresas, aunque una vez que te tiras teolvidas, lo único es que no ves un pijo pero con tomar los gorros de los demásde referencia pues genial. Pensaba que la natación iba a ser lo más sufrido ytras 17 minutos nadando peor que mi sobrina de 9 años mi sensación es que habíadisfrutado y que esa parte del triatlón no es para tanto.
La transición me la tomé con calma y salí con mi bici demontaña con otra sensación de ¿cómo me voy a portar? Pues genial y eso que elcerro de Garavitas no ayuda mucho a coger ritmo, es un circuito de subidas ybajadas exigente pero divertido. Me seguía divirtiendo y eso es fundamentalpara repetir. Me pasó algún cohete con dos ruedas pero yo a lo mío, a ritmo decrucero, sin forzar a tope no fuera que al llegar a la carrera tuviera laspiernas como dos columnas dóricas.
Tras 23 kilómetros llegué a la transición y por si acaso ycomo no iba a por la medalla, paré 30 segundos a descargar cuádriceps. Comencéa correr un poco cargadillo pero con un buen ritmo. Pensaba que iba a pagar mása mis 40 tacos el desgaste de la bici pero corrí a un ritmo muy superior al quesuelo entrenar y eso me confirma que hay que quitarse complejos, que eltriatlón es más fácil de lo que yo pensaba hace un año por ejemplo. A falta de 2 km me empezó un pequeño flato,cogí la estela de un chaval con más nivel que yo pero también tocado y nosdedicamos a hablar para olvidar el bajoncillo. El resultado es que acabamos en unosbuenos 22 minutos los 5 km y que al llegar a meta me di cuenta que este será elprimero de otros triatlones. Me he marcado un olímpico con menos subida y megusta Valencia en septiembre. Me he enganchado y agradezco a estos mamoncetesdel DDT que fueran tan pesados y me convencieran para probar este deporte, eltropecientos que pruebo junto a ellos jeje
Gracias amigos