El retorno de la hija pródiga del triatlón
Marta Jiménez (Madrid, 1985) tuerce el rostro cuando se le pregunta por esa condición pasada de hija pródiga del triatlón. Nunca le agradó una etiqueta que ahora queda lejos, como aquellas medallas de bronce en el Europeo júnior de 2003 o el Mundial de 2004; o aquella tercera plaza en el Nacional de Águilas (Murcia) que ganó Pilar Hidalgo en 2003.
"Era muy competitiva, ni tenía ni se le intuían límites", recuerda Juan Rodríguez, actual seleccionador y por entonces técnico en el CAR de Madrid.
Era muy competitiva, ni tenía ni se le intuían límitesLa llegada a la universidad, donde inició estudios de Biología, inició una serie de cambios en su vida. "Y no los supe encajar", valora Jiménez. Quizá compitió demasiado, quizá las competiciones estaban cercanas a los exámenes, lo cierto es que ni encontró resultados académicos ni deportivos pese a su dedicación total.
Su carácter perfeccionista aportó dudas y Marta ‘se quemó’. "Llegó un momento en el que el cuerpo se para por ti", recuerda. El 2006 fue un año sabático.
Vivir en el extranjero
Jiménez, además, decidió cambiar de carrera. Inició Publicidad y el deporte pasó a ser una afición para cuando lo pidiese el cuerpo. Sin obligaciones. Una nueva época en la que conoció a su pareja y tuvo la oportunidad de trabajar en una agencia de comunicación y residir, por los estudios, en París y Nueva York.
En las aguas del río Hudson, de hecho, fraguó su triunfo en un Acuatlón en 2009. Desde 2007 venía entrenándose con regularidad, tras leer sobre la participación de Luis Enrique en un Ironman y hacer un pacto, "un empujoncito", con su pareja. En mayo de 2008 volvió a competir en España.
En 2009, licenciada, ganó el Triatlón de Valencia y en los Nacionales finalizó octava. Ahora intensifica el trabajo. "Hace falta mucho, más que talento, para estar en la élite", resume.
FUENTE: 20minutos