Fallece un deportista en la Behobia San Sebastián y 11 acaban en el hospital en un día que rozó los 30 grados
La Behobia San Sebastián se tiñó de luto tras el fallecimiento del atleta navarro José Javier Suescun Subero, de 31 años, que perdió la vida tras llegar a la meta tras recorres los 20 kilómetros de los que consta la prueba en un día terrorífico de calor para un mes de noviembre, ya que se rozaron los 30 grados con casi 30.000 participantes.
La organización de la Behobia - San Sebastián confirmó las malas noticias que saltaron pasadas las 11.30 horas, cuando un corredor tras cruzar la meta sufrió un desvanecimiento y una parada cardiorrespiratoria y tuvo que ser asistido por los médicos en el hospital de campaña del Boulevard donostiarra, donde le aplicaron maniobras de reanimación por parte de los equipos de emergencia de la Cruz Roja. Minutos después fuetrasladado al hospital de San Sebastián. Desgraciadamente los facultativos no pudieron hacer nada por salvar la vida del corredor.
Una segunda persona fallecida, a la que las primeras informaciones atribuían que estaba viendo la carrera como espectador, es una persona mayor que se encontraba con su cuadrilla alejada del paso de la competición de la Behobia. Al parecer el hombre fue atendido en la carpa de la Cruz Roja situada en la salida de la prueba por que se encontraba cerca de la misma, después de que sus propios amigos pidieran auxilio por la situación de esta persona.
Además, al menos otros once corredores están ingresados en el Hospital de Donostia, varios de ellos permanecen en la UCI por fuertes golpes de calor debido a la deshidratación que provocó el fuerte calor reinante en la prueba.
Un deportista que se cuidaba
La muerte del vecino de Berbinzana José Javier Suescun, de 31 años, cuando disputaba la carrera Behobia-San Sebastián, ha dejado "conmocionado" a la localidad navarra, donde el joven estaba "muy integrado" y era muy conocido.
Así lo ha señalado el alcalde de Berbinzana, José Chocarro, quien ha confirmado la identidad del joven, hijo de su compañero de partido, UPN, y exalcalde de la localidad Santiago Suescun.
Chocarro ha explicado que José Javier Suescun, un joven deportista que se cuidaba y que había jugado en el equipo local Injerto como futbolista federado hasta hacía dos años, se había desplazado hasta San Sebastián junto a otros dos amigos, uno de ellos su propio primo, con quienes había comenzado la carrera.
En un momento dado, al comprobar que los otros dos amigos iban más deprisa, "les ha dicho que se adelantasen, que él iba más tranquilo y no quería forzar", por lo que ha continuado algo más rezagado la carrera.
Según sus informaciones, Suescun ha llegado hasta las inmediaciones de la meta pero allí se ha desvanecido, por lo que ha sido asistido por los equipos de emergencia, que han llegado a trasladarle al hospital, aunque allí se ha confirmado su fallecimiento.
Estas circunstancias han causado gran "consternación" en Berbinzana, donde al joven, recién casado, se le conocía como deportista tras haber jugado desde pequeño en el equipo de fútbol local, donde como jugador federado pasaba los controles médicos pertinentes.
Pese a haber dejado el equipo hace "unos dos años", Suescun seguía "preparándose con tranquilidad, se cuidaba y también estaba pendiente de la alimentación", y no se conocía que tuviera ningún problema médico, ha indicado el alcalde.
El también excalcalde de la localidad y vecino y amigo de la familia, Francisco Javier Teres, ha definido a José Javier Suescun como "un chaval deportista, muy trabajador, muy sensato, una persona normal, con muchísimos amigos", quien se había casado hace medio año y vivía con su mujer en Berbinzana.
"Estamos todos en shock, traumatizados. Es una pena porque era un chaval muy, muy buena gente. Ingeniero, trabajador en su propio trabajo y que ayudaba a sus padres en la granja", ha señalado.
Cuarta muerte desde 2002
La de Suescun es la cuarta muerte que se produce en esta popular carrera desde 2002.
En 2013, una atleta navarra de 30 años, vecina de Zizur Mayor, murió a causa de una parada cardio-respiratoria tras desvanecerse, también cerca de la meta, cuando había corrido casi la totalidad de la prueba. Tres años antes, en 2010, el vizcaíno César E.B., de 40 años sufrió un desvanecimiento antes de llegar el puente del Kursaal, a pocos metros de la meta, y falleció en el hospital central de la prueba tras ser atendido de urgencia. En 2002 el joven Asier Torrente, de 23 años, sufrió un paro cardiaco a pocos metros de la meta y murió cuatro días después en el Hospital Donostia, donde había ingresado en estado de coma.
Fuente: Efe