Esta pareja valenciana llegó de casualidad en 2009 al triatlón y el pasado 2 de octubre finalizó de la mano en Challenge Barcelona

HISTORIA DDT: Ramón y Ana, un sueño de larga distancia (1ª parte)

Antes que nada me voy apresentar, me llamo Ramón Torró y voy a ser el narrador de una bonita historiacuya protagonista es mi esposa Ana Carreres, pero que podría serlo cualquieraque dedique unos minutos a leer este relato.


Con treintainueve años yo y Anatreinta seis, descubrimos el triatlón de larga distancia en el año 2009 en elaeropuerto de Madrid cuando nos llamó la atención ver a alemanes de 1,90 metrosde altura, rubios y esbeltos lucir con orgullo camisetas con el logotipo deIRONMAN, 3,8 m Swim, 180 k Bike y 42.195 m Run. Con cierto asombro y escepticismo,pensábamos que completar una prueba del calado de un IRONMAN estaba sólo alalcance de unos pocos deportistas de élite o superhombres, de ahí el nombre dela prueba “hombre de hierro”.


Nosotros viajábamos en el mismoavión destino a Lanzarote para completar la vuelta a la isla en bicicleta Btt(Pedals de Lava) aprovechando una semanita de vacaciones. Pertrechos connuestras bicicletas de montaña y cascos recorrimos la isla de Lanzarotecruzándonos constantemente con ciclistas acoplados a unas bicis espectacularesque recorrían en grupos la isla entrenando para la prueba que se celebraba elsábado 23 de mayo de 2009. 


Los lanzaroteños, muy amables ysimpáticos, todo hay que decirlo, en varias ocasiones al vernos vestidos deciclistas, con los cascos y las bicis, nos preguntaban si íbamos a participaren el IROMAN, nada más lejos de la realidad. Esto, unido a nuestro carácteraventurero despertó la curiosidad por la prueba y empezamos a visitar la feriadel corredor, preguntar sobre los recorridos, las inscripciones, , etc..quedando sorprendidos al ver la lista de inscritos y los grupos de edad.Parecía increíble que más de 2000 personas fuesen a desafiar la distanciaIRONMAN y lo más increíble ver que había participantes inscritos en los gruposde edad de 55-60 años , 60-65 años y más.


Te empiezas a plantear si seríascapaz de completar una prueba de tal magnitud y te preguntas como hacen paranadar 3,8 kilómetros, recorrer 180 kilómetros con la bici y correr después unmaratón,  sin acabar en una ambulanciacamino al hospital. 


Dicen que “eres dueño de tuspensamientos y esclavo de tus palabras” y así fue, tomando un refresco en unaterraza de Playa Grande en el Puerto del Carmen de Lanzarote mi mujer y yo nosdijimos uno al otro, “nos compramos unas bicis de carretera y nos preparamos unIronman.”


Dicho y hecho, a principios de2010  compramos las dos bicis, nosapuntamos a un cursillo de natación y empezamos a tomar contacto con un deportehasta el momento desconocido para nosotros, el TRIATLON, nadar, pedalear ycorrer. Debutamos el mismo 2010 en la disciplina en el triatlón Sprint dePinedo (Valencia), siguiendo con el triatlón sprint de Cullera y el olímpico deAntella.


Empezar desde la base nos dióconfianza y juntos planificamos el camino hacia el gran reto de completar untriatlón de larga distancia haciendo un calendario de pruebas para el2011;  dos triatlones de media distancia(1,9 km natación, 90 km bici y una media maratón) el primero para abril,Arenales 113 y el segundo para mayo Half Challenge Barcelona-Maresme y parajulio del 2011 el  Ironman Zurich.


Arranca el presente año 2011 ycon las inscripciones formalizadas en todas las pruebas que habíamos previsto,en un viaje a la nieve en enero, Ana sufre un accidente esquiando, con unprimer diagnóstico de rotura de ligamento anterior cruzado de la rodilla yrotura de menisco. ¿Decepcionante verdad? Toda la ilusión puesta en la prueba ytodo el tiempo invertido entrenando se esfuma para ella que se ve postrada enuna silla de ruedas con una férula ortopédica para mínimo dos o tres meses deinactividad.


Con una voluntad de hierro ycumpliendo escrupulosamente con todas las indicaciones del traumatólogo trasretirarle la férula ortopédica, el único deporte que le autoriza el médicopracticar es la natación con el pull-boy, con la intención de ir recuperandomasa muscular de la pierna lesionada.

En mi caso sigo con laplanificación prevista,  participando enel triatlón Arenales 113, HalfChallenge Barcelona-Maresme y Ironman Zurich,consiguiendo ser  finisher,  pero huérfano al no poder compartir el sueñode cruzar la meta junto a mi esposa Ana debido a la lesión.


Ana, parcialmente recuperadaempieza a montar en bici y me acompaña en mis entrenamientos de natación ybicicleta dándome ánimos y fuerza para llegar a Zurich en condiciones, animándomeen todas las pruebas previas y en el día del Ironman, pero al mismo tiempo conla rabia de no poder participar en la prueba como habíamos previsto.


Nosotros siempre hemos practicadodeporte, alpinismo, deportes de aventura, escalada, btt, etc. La capacidad desufrimiento la tenemos bien entrenada y nuestro karma es un poema de RudyardKipling  “El éxito comienza con lavoluntad”, que tenemos colgado en la cocina de nuestra casa y que leemos casi adiario;


“Si piensas que estás vencido, loestás. Si piensas que no te atreves, no lo harás. Si piensas que te gustaríaganar, pero no puedes, no lo lograrás. Si piensas que perderás, ya has perdido.

Porque en el mundo encontrarásque el éxito comienza con la voluntad del hombre. Todo está en el estadomental. Porque muchas carreras se han perdido antes de haberse corrido y muchoscobardes han fracasado antes de haber su trabajo empezado.

Piensa en grande y tus hechoscrecerán. Piensa en pequeño y quedarás atrás. Piensa que puedes y podrás. Todoestá en el estado mental.

Si piensas que estás aventajado,lo estás. Tienes que pensar bien para elevarte. Tienes que estar seguro de timismo, antes de intentar ganar un premio.

La batalla de la vida no siemprela gana, el hombre más fuerte o el más ligero, porque tarde o temprano, elhombre que gana es aquel que cree poder hacerlo.”


Con el alta médica de la lesión,que en la última resonancia es diagnosticada como desgarro leve del ligamentocruzado anterior de la rodilla y edema meniscal, el traumatólogo anima a Anapara que vuelva a la competición, prescribiéndole entrenamiento duro de piernaspara recuperar el tono muscular intentando evitar si tiene molestias la carreraa pie.


Descartando para el 2011 la largadistancia, participa en junio en el triatlón olímpico de Vinarós (Castellón)sufriendo molestias en la rodilla en el segmento de carrera, pero retomando elcontacto con la disciplina. Con una voluntad de hierro, al triatlón de Vinarósle seguiría el olímpico de Antella (Valencia) y dos travesías, Xéraco yAntella.


Mi contacto con la largadistancia en Suiza y conocer el carácter de Ana me hacen confiar en ella yanimarla a desafiar la larga distancia en octubre en Calella, participando enel Challenge Barcelona-Maresme, prueba en la que yo participé en su versiónHalf en mayo y de la que quedé encantado por la organización y recorridos.


Gracias al DDT, (Diario delTriatlón), conseguimos dos inscripciones para participar en el ChallengeBarcelona-Maresme el 2 de octubre de 2011, reto que para Ana se convierte enuna odisea y un muro difícil de salvar ya que le quedaban apenas dos meses paraprepararlo y no había tomado contacto con la medía distancia.