Iván Raña no ve normal que ahora "casi todos corren como robots, de puntillas, con la espalda recta y las zapatillas mágicas pero se pierden un montón de sensaciones de su cuerpo"
Iván Raña siempre se ha considerado un "espíritu libre y rebelde". Esa manera de enfocar el deporte le permitió ser campeón mundial de triatlón en 2002 y ser una de las grandes estrellas mundiales de su deporte. Cree que la clave de su rendimiento estuvo en ser natural y creer firmemente en la sensaciones, algo que cree que se ve cada vez menos. "Ahora hay muchos corredores y ciclistas que salen a entrenar y apenas sienten lo que hacen", apunta en una interesante entrevista en el canal de Youtube 'Hijos de la resistencia'.
El triatleta gallego pone el ejemplo de cómo corren los niños: "Por ejemplo un chaval joven, un niño de 5 años con la mente limpia, le ves correr y corre casi perfecto. Corre natural. La gente dirá que no lo hace de la manera exacta técnicamente, pero lo hace bien, con naturalidad".
Raña no ve normal que en la actualidad "la mayoría de la gente ahora corren como robots, van a correr con las zapatillas mágicas, el pecho fuera, la espalda recta, de puntillas, las manos así...Se pierden un montón de datos que no está manejando bien al correr así".
El triatleta gallego no critica el uso de la tecnología y cree que "los datos son buenos si sabemos integrarlos, pero lo más importante es el 'feeling' de todo tu cuerpo, de cómo respiras, de como sudas, de cómo escuchas, de cómo pisas, de todo tu cuerpo. Y eso lo consigues sin estar distraído mirando un aparato. No digo que los aparatos sean malos, yo a veces lo uso, ya sea en bici o corriendo para hacer algún pequeño test, pero no me voy a dormir mirando el aparato porque si no dejas de sentir , dejas de percibir todo".
"Cuando piensas en tantos datos todo se hace muy lento, la reacción del cuerpo es muy lenta, tiene que ser más instintivo, por eso tienes que percibirlo de otra manera, vas a ir bloqueado, más natural, te tienes que soltar porque si no jamás vas a rendir de verda", explica Iván Raña.
Lo que tiene muy claro Raña es que "un dato que te da un pulsómetro o un medidor de potencia te haga controlar tu entrenamiento. Lo que te hace controlar muchas veces es la sensibilidad a la hora de notar sensaciones que cuando eres más joven desconoces, como la sensación de cansancio, cuando te vas a enfermar o cuando te puedes lesionar".