El triatleta gallego reconoce que él se equivocó de la misma forma y ofrece una solución para que no se quemen demasiado pronto
Iván Raña ve peligroso que cada vez "haya más triatletas populares que están pasados de vueltas por las ganas de entrenar"
22 de noviembre de 2022 (13:59 h.)
Iván Raña estuvo 21 años en el mundo del triatlón profesional. Ha conocido muy de cerca la evolución de su deporte. Fue de los que señalaban como "uno de esos locos que nadan, van en bici y corren" y ahora disfruta de la explosión del triatlón como un deporte de moda y símbolo de una nueva filosofía de vida. Sin embargo, ese auge´, según en triatleta gallego, ha llevado a muchos triatletas aficionados a plantearse desafíos peligrosos para su salud.
"Lo importante en el triatlón es empezar asimilando los buenos consejos que te pueden dar y no meter mucha intensidad, porque la gente quiere correr rápido, pero no siempre es lo mejor. No es estar siempre yendo a más, sino empezar poco a poco y dejar que el cuerpo asimile el trabajo que vas haciendo. Con tranquilidad y descansando, muchas veces alcanzas más nivel que metiendo tanta carga de inicio", señala el campeón mundial de triatlón.
Raña apunta que "llega un momento que te vuelves víctima de esa adrenalina que te da el entrenamiento y piensas que si un día no sientes que has entrenado a tope no vas a rendir... Es algo que es bueno que lo escuchen de alguien que lo haya vivido. Yo lo viví y ahora hay muchos populares que están muy motivados y pasados de vueltas por las ganas de entrenar, y a veces el mejor entrenamiento es un buen descanso", aconseja Iván Raña.
El gran cambio en el triatlón se produce cuando se decide abandonar la distancia olímpica y se salta a la media y larga distancia. Raña señala las diferencias que se encontró cuando se convirtió en un triatleta de larga distancia: "Cambia mucho el día a día y cambia la mentalidad. En el olímpico incluso buscas estar fresco para poder tocar ritmos muy altos y en Ironman necesitas acumular muchos kilómetros en alguna parte del año y en ese momento la fatiga es muy grande. Te cuesta levantarte, pero eso de acumular kilómetros te hace económico y resistente para aguantar ocho horas a tope y combinarlo con intensidad. Al final, estás metiendo casi la misma intensidad que un olímpico pero más horas. No estás tan rápido porque estás un poco más fatigado y más lento, pero lo considero un poco más exigente".