La campeona de España de triatlón emerge como estrella del atletismo tras acabar "saturada de nadar, rodar en bici y correr"
España ha encontrado una estrella inesperada para su atletismo en la figura de una asturiana que hasta hace muy poco soñaba con brillar como triatleta pero a la que tantas horas de entrenamiento en la piscina, con la bicicleta y corriendo le llevó a "estar completamente saturada".
Paula Herrero consiguió su sueño de ser campeona de España de triatlón, su carrera parecía ya encaminada en esta especialidad pero terminó bloqueándose y encontró una salida en el atletismo. Con solo seis meses de entrenamiento como atleta, sin apenas tocar el tartán y solo tres competiciones en su currículum fue capaz de lograr el pasado fin de semana un espectacular récord de España de 10 kms en ruta.
"En triatlón me pudo la presión de lo que me dirían"
Tras esa hazaña tenía cientos de mensajes de wasaps sin leer, 1.400 seguidores más en Instagram y una merecida alegría que no puede disimular ni por teléfono. "Estoy más que contenta y flipando con lo que se está moviendo". Así se expresa Paula Herrero (Avilés, 1996), que el pasado fin de semana batió el récord de España de 10 kilómetros en ruta con un tiempo de 31 minutos y 23 segundos en Laredo.
Lo suyo no fue besar y llegar el santo, pero casi. Porque Herrero, asturiana afincada en Madrid, cambió hace pocos meses la modalidad de triatlón por el atletismo. La decisión no fue nada fácil: "Me saturé del triatlón, tenía buenas marcas y me preguntaba a mí misma: ‘¿Cumpliré los objetivos?’ Es una modalidad muy complicada",
La que fuera gran promesa del triatlón español no tiene problemas en confesar algo habitual en el deporte: "Me pudo la presión, sí. Sobre todo, por lo que diría la gente si no cumplía. Por eso di el paso a hacer solo atletismo y estoy más que feliz porque correr es lo que más me gusta en todo el mundo. Disfruto cada día, aprendo una cosa nueva y me gusta ‘sufrir’ en los entrenamientos".
"No esperaba una marca tan buena"
El récord en Laredo fue para ella, pues, la confirmación de que había escogido bien su camino. No tiene reparos en admitir que buscaba esa marca. "Iba a por el récord y sabía que era posible. Llevaba un mes entrenando bien con Tariku Novales, mi ‘liebre’, que tuvo que abandonar. Confío mucho en mí misma y sabía que lo podía hacer, aunque no esperaba una marca tan buena", explica.
Herrero compatibiliza el atletismo con la Enfermería. Le queda un año de carrera, aunque este año no se matriculó. "Me cambié de triatlón a atletismo, estaba en una fase en la que no sabía bien que hacer y decidí esperar".
La avilesina vive en Alcorcón y entrena todas las mañanas salvo los domingos en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Las tardes la tiene libres. "Se me quedan cojas, la verdad. Por eso digo que fue un fallo no haberme matriculado en Enfermería, porque podría haberlo compatibilizado perfectamente con el atletismo, que es más llevadero que el triatlón", sentencia Herrero.
Fuente: DDT y La Nueva España