Lanzarote 2011 afronta su posible final con 463 inscritos en tres días
La decisión no está tomda al cien por cien por cien pero Lanzarote tiene muy difícil seguir con esta denominación y enclave a partir de 2012, por eso la edición de 2011 se viste de un romanticismo especial. Cumple 20 años, dos décadas forjando sueños y derribando mitos, exprimiendo su épica hasta convertirla en la prueba referencia en Europa. Puede estar viviendo sus últimos estertores y los triatletas lo saben. Decir "yo estuve allí" ya se ha convertido en una obligación para un amante de la distancia ironman y "yo estuve allí" significa decir que participaste en la última edición de la prueba con mayúsculas.
Esta disertación la conocen de sobra los triatletas y desde el martes pasado se han lanzado a la búsqueda del oro. En sólo tres días ya hay 463 inscritos para 2011. Nadie se quiere quedar sin su plaza para despedir a Lanzarote como se merece. Las plazas son limitadas, ya que sólo 1325 afortunados podrán nadar en sus agitadas aguas atlánticas, desafiar sus vientos de locura y correr un maratón que puede ser el definitivo en la vida de dos décadas de sufrimiento y felicidad para miles de triatletas de todo el mundo.
Esas 1325 son las plazas para los grupos de edad de fuera de la isla, ya que los residentes en Lanzarote y miembros de club
local tienen plazas guardadas fuera de este cupo y los Pros tambien.
Quien esté decidiendo qué hacer a finales de mayo del año que viene puede quedarse fuera, por eso la organización está avisando de la locura en el ritmo de inscripciones, ya que estar en Lanzarote en 2011 es algo más que estar en el Ironman, es estar en el final de una leyenda y poder contarlo.