El dos estrellas Michelín y popular por programas de televisión recuerda como el running le salvó en el peor momento de su vida

P. RONCERO: "Con 112 kilos no decidí correr para adelgazar sino porque el éxito profesional me comía y olvidé a todo el mundo, incluso a mí"

Una día de hace 2009 algo en la cabeza del chef estrella Paco Roncero se activó y decidió que debía hacer algo para "no petal mentalmente". Pensó en que era el momento de incluir alguna actividad en su vida que le relajara y le hiciera olvidarse de todo. No aguantaba más y el running salió en su  rescate.   

El famoso cocinero con dos estrellas michelín y popular por participar en el programa Top Chef, reconoce que cuando coenzó a correr no le importaba demasiado mejorar su imagen y reducir tallas en el pantalón o las camisetas., Empezó a correr por la necesidad de hacer algo que no fuese trabajar. “Corrí 8 minutos el primer día y sentí tanta liberación del trabajo que fue vital y me enganché. Otro día corrí 12’, después carreras de 10 kms y después maratones. Cuando empecé pesaba 112 kgs. Y Perdí 30 kgs, pero no empecé a correr por estar mejor físicamente, sino por desconectar. Ahora peso 40 kilos menos".  

"No lo hice porque estuviera gordo"

Su motivación para correr dista mucho de la de la mayoría que busca bajar de peso: "No lo hice porque estuviera gordo, sino porque hubo un momento en el que sentí que el éxito profesional me comía, que había dejado de cuidar a mi familia, a mis amigos, a todo lo que me rodeaba. Incluso a mí. Iba a petar". 

Una década después lo que apareció como una terapia mental se ha convertido en una pasión que espera no abandonar jamás. Ha sido finisher de varias pruebas ironman y multitud de maratones. Correr todos los días y las zapatillas de running es lo primero que mete en su maleta cuando viaja.  

Tras una década corriendo, la maratón de Nueva York es su prueba favorita: "Fue el primero que hice y le tengo un cariño especial, vuelvo siempre que puedo. Tiene un ambiente inigualable. Mi primera maratón la corrí en menos de un año desde que empezó mi afición por el running. Pero por favor que nadie tome nota de esto... Es una locura pero me atraen los retos suicidas. Ese maratón lo hice con 90 kilos, demasiado pesado y con muy poco tiempo corriendo, no lo hice bien pero lo necesitaba".    

"Prefiero correr a la bici pero se me da mejor pedalear"

El chef con dos estrellas Michelin reconoce que su defecto es “que siempre me inmolo, me puede la emoción del momento y salgo demasiado rápido, por encima de mis posibilidades y lo acabo pagando en los kilómetros finales”. 

Roncero, que desde que empezó a correr el deporte ya forma parte de su agenda, no sale de casa sin sus Diadora Blushield, “las mejores zapatillas con las que he corrido, muy cómodas , se ajustan perfectamente a mi pisada. Equilibra cualquier impacto irregular”. 

Tras el running descubrió el triatlón y se tomó muy en serio esa nueva afición. Acabó varios triatlones de larga distancia e incluyó entrenamientos diversos en su día a día, con natación y bicicleta:  "Me gusta más correr que la bici pero se me da mejor pedalear. Es cierto que influye que en mi día a día es complicado salir a montar en bici fuera y la mayoría de los días tengo que hacer rodillo porque no tengo más tiempo. Y además, correr me permite disfrutar más de hacer deporte con Nerea, mi pareja, que me encanta poder compartir con ella la actividad deportiva”.  Entre sus sueños de futuro próximo está “hacer la Titan o una Cape Epic, ya le he dicho a mi mujer que una prueba por etapas de bici de montaña tenemos que hacer si o sí. Otro de mis sueños es hacer en bici y corriendo la Ruta 66 en Estados Unidos”. 

A la hora de elegir entre carretera y montaña, se queda con las ruedas finas. “Influye el hecho de que me gusta mucho el triatlón, aunque también tengo que decir que cada día me más respeto salir a montar en carretera”.

"Salgo a correr para no pensar"

Paco es todo un finisher del Ironman aunque tuvo ser al segundo intento: “En 2015 iba a correr Lanzarote con Nmi mujer pero a 10 días tuve una caída tonta con la bici llegando a casa y me rompí el pectoral por la mitad. Me costó mucho esfuerzo, muchos días de nadar “a perrito” cuando estuve 3 meses en Colombia para grabar “Masterchef”, poder volver y dos años después si que pude completar el de Roth en 10 horas y 30 minutos. Mi idea era estar en 13 horas pero lo que había entrenado, lo que sentía y la emoción me llevaron a hacer mucho menos tiempo. La bici la hice muy bien a 31’5 km/hora; fui inteligente y me bajé a correr en muy buena condición e hice el maratón en 3h 45’". 

Reconoce que cuando entrena se intenta olvidar por completo de la cocina pero no siempre lo consigue “Yo cuando salgo a hacer deporte intento no pensar pero si son rutas largas más que nuevos platos si que le das vueltas a algún concepto en el que trabajar más tarde”.    

Su afición por el deporte le ha llevado a tener en casa  “un huevo de bicis, la de carretera, la cabra, la gravel, la de montaña...tenemos 7 u 8 máquinas”.