Paco Villanueva, presidente de la Federación Gallega de Triatlón, relata cómo fue la lucha para evitar que prohibieran competir de por vida a Javi Gómez Noya hace 25 años y cómo consiguieron superar un problema que parecía insalvable para su carrera

"Recuerdo como nos metían miedo diciéndonos que si dejábamos competir a Javi Gómez Noya podía acabar muero algún día en una carretera"

Para Javier Gómez Noya no fue nada fácil llegar a convertirse en triatleta de elite, hace 25 años todo se volvió negro y parecía que se acababan sus sueños.

El expresidente de la Federación Gallega de Triatlón, Paco Villanueva, fue uno de los responsables de que Javier Gómez Noya pudiera competir a pesar de una cardiopatía que provocó que el Consejo Superior de Deportes (CSD) le retirara la licencia en 1999. El propio triatleta reconocía hace tiempo que fue una época "muy dura" en la que "paso de ser el mejor de España a mi edad a decirme que no puedo competir más por un problema cardíaco".

"Peleamos por su derecho a correr"


Fue en aquel momento cuando entró en escena Paco Villanueva, que junto con otras personas fue uno de los encargados de demostrar que la cardiopatía que sufría Gómez Noya no le impedía competir al máximo nivel. "Fue una época muy complicada porque estaba en edad juvenil y le dijeron que no podía competir más", recuerda Villanueva.


"Peleamos por su derecho a correr, que era lo más importante. Fue una pelea dura que salió bien y la prueba de que no estábamos equivocados es que hizo toda su carrera sin que le pasara nada", indica Villanueva.


El lucense asegura que, entonces, se basaron en "informes médicos que cuestionaban lo que decía la médica del CSD, que era una cardióloga de mucho prestigio pero sobre todo, una teórica de la vida que no trabajaba en hospitales con pacientes y corazones enfermos".


"Su carrera ha demostrado que teníamos razón"


Villanueva recuerda que tenían el "apoyo" de numerosos cardiólogos que consideraban que Gómez Noya podía competir sin sufrir problemas cardíacos. "Llegaron a decir que quién era Nicolás Bayón, jefe de cardiología del Hospital de Monforte, para decir que Gómez Noya podía competir. Y resultó que Nicolás Bayón fue su cardiólogo personal durante toda su carrera".


Paco Villanueva asegura que pasaron "mucho miedo y muchos nervios" porque "nos decían que podía Javier morirse en mitad de una carretera, pero nosotros sabíamos que no tenía por qué suceder eso".


"Su carrera ha demostrado que teníamos razón en un proceso en el que tuvimos muchas más incomprensiones que comprensiones y que fue muy desagradable porque se nos acusó de poner en peligro su vida", señala Villanueva, que resume la carrera de Gómez Noya como "formidable, porque empezó desde abajo y puso el triatlón en el mapa desde un país donde era un deporte minoritario y en aquella época no había muchas más de 100 licencias en toda la comunidad gallega".

Fuente: El Progreso de Lugo