El genial duatleta onubense hace un repaso de una sorprendente carrera que comenzó con 30 años tras haber sido mediofondista de elite hasta ese momento

Se retira Emilio Martín, el "duatleta en prácticas" que acabó siendo una leyenda mundial de un deporte al que llegó "por accidente"

Se retira un mito de nuestro deporte, un mediofondista que se convirtió en "un duatleta en prácticas" en 2012 y consiguió sorprendentemente el oro cuando estaba contento ya con ser internacional. Esta fue la primera de las nueve medallas mundiales que le han convertido en una leyenda "por accidente" del duatlón. La estrella onubense ha concedido una entrevista a Huelva24 en la que repasa toda su carrera.  

¿Cómo ha sido afrontar un campeonato internacional sabiendo que era el último como profesional? ¿Cómo ha sido la respuesta de compañeros, instituciones, aficionados…?    

La verdad es que afrontar este último campeonato ha sido motivante por una parte. Me ha ayudado a afrontar los entrenamientos con ganas, porque cuando sabes que es el final, en días más duros y que cuesta entrenar o estás más cansado, piensas que es el último y eso hace más llevadera la preparación. Ha sido  raro en el sentido de que íbamos a  contrarreloj y de que siempre tenía la cosa de no llegar a tiempo, pero dentro de cómo ha sido todo lo he disfrutado mucho. La respuesta de los compañeros fue muy buena. Me voy con la sensación de que tengo el respeto y la admiración de muchos de mis compañeros y rivales y de los aficionados también. Muchos me decían que no me retirara, que había Emilio para rato. La gente me tiene cariño y le gusta verme competir, pero es una decisión que tenía que tomar.          

¿Qué siente cuando ahora más que nunca dicen que es una leyenda del deporte español?       

Cuando me dicen que soy una leyenda no sé si realmente es así o no. Yo no soy de valorar las cosas en el momento en su justa medida. Para bien o para mal soy así. A lo mejor cuando en un futuro eche la vista hacia atrás tomaré un poco conciencia de esto y me daré cuenta realmente de todo lo que he hecho. Es verdad que en mi modalidad no hay ningún duatleta español que haya conseguido lo que yo ni de cerca siquiera, pero esto es un deporte minoritario y no tiene la repercusión que sí hubiera tenido otra modalidad. Hablo a nivel nacional, porque a nivel local si que siento que es así. Es lo que hay y no me preocupa mucho eso. Yo sé lo que he conseguido y lo que me ha costado y le doy el valor que tiene y cuando hay gente que lo reconoce me satisface, porque está bien que lo hagan, pero no es algo que me preocupe demasiado.        

Mira hacia atrás y al ver su palmarés ¿qué piensa? ¿Quién lo mejore aún no ha nacido?     

Pienso que he conseguido mucho más de lo que yo pensaba conseguir. Cuando empecé en duatlón mi ilusión era llegar ser internacional con la selección española. He sido campeón de España 10 veces entre duatlón y duatlón cros, he logrado 11 medallas internacionales individuales y eso yo no lo soñaba ni de cerca conseguir eso. Entonces pienso que he conseguido algo que era muy difícil de conseguir, estoy muy satisfecho por ello y ojalá esto sirva de motivación para chavales que vengan por detrás y lo puedan conseguir. A nivel internacional, por ejemplo, Benjamin Choquert está camino de tener un palmarés como el de Benoit Nicolas o el mío. También pasa una cosa. El duatlón está mejorando el nivel. Antes la victoria nos la jugábamos tres, cuatro, cinco… y ahora hay siete u ocho que pueden aspirar a ganar en cualquier competición internacional, según se desarrolle la carrera, y eso dificulta mucho el estar siempre en un podio, más que antes. Es complicado un palmarés así pero hay gente capacitada a nivel internacional para tener un palmarés así, como el francés Maxime Hueber-Moosbrugger, que si no tira para el triatlón lo puede conseguir. Choquert lo está consiguiendo y Arnaud Dely estoy seguro que siempre va a estar en la pelea. A nivel nacional hay tres-cuatro duatletas que pueden estar, como Nico Regidor, que tiene condiciones, Javier Martín, si se pone en serio, y alguno más, pero les falta todavía un poquito.              

Se palpaba que tenía muchas ganas de vivir una ‘nueva vida’. ¿Cómo va a ser? ¿Qué proyectos tiene en mente?       

Tenía ganas de vivir una nueva vida porque esto me absorbe demasiado en todos los aspectos. Yo soy una persona normal que me gusta llevar una vida bastante normal con todo lo que conlleva a la hora de compararse con un deportista y yo necesitaba un cambio. Es verdad que esta preparación ha sido cómoda y estaba motivado y en la carrera me he visto peleando y sabía que no llegaba al cien por cien y aún así no te ves lejos de los primeros y te ves competitivo y ahora estos días dices, podía seguir un poco más, pero tengo claro que no es así. Esto es el momento de subidón, pero después bajas y vuelves al día a día y tendría de nuevo malas rachas y no ser capaz de compaginarlo con otras cosas. En mi nueva vida voy a crear una marca deportiva con mi socio de  ropa personalizada para clubes. Va a ser mi principal actividad a corto plazo y está a punto de salir a la luz y dirigir los entrenamientos de la gente que llevo y sobre todo dedicarle tiempo a mi familia. Es algo que no he hecho en estos últimos años y eso tengo entre manos.                

Decía que va a seguir entrenando a otro nivel y compitiendo. ¿Cuál será la próxima competición?     

Mi idea, como he dicho, es seguir entrenando y compitiendo, pero adaptado a mis circunstancias personales y laborales. Me gusta entrenar y entrenar fuerte. Voy a seguir dándome caña, pero voy a ir probando otras modalidades. Voy a hacer hyrox, que es una especie de crossfit, Iré a nadar. Iré alternando y si a dos meses vista me interesa una competición pues la prepararé de una manera más específica. No descarto ir el año que viene al Campeonato de España de Duatlón y pelear por estar delante si las circunstancias acompañan y me apetece. La próxima competición será el día 1 de octubre el Desafío Doñana y  voy a hacer un hyrox y el día 23 me gustaría correr el 10k de Sevilla. Yo voy a seguir entrenando y compitiendo. Quiero que quede muy claro. No estoy retirado, sólo que he puesto el deporte en un segundo plano. Si tengo tiempo entrenaré pero si no lo tengo o no me apetece, pues no lo haré.                 

La colección de medallas, competiciones y momentos es amplia. ¿Qué éxito te ha dejado un mejor sabor de boca? ¿Qué preparación ha sido la más complicada? ¿Qué momento amargo se enorgullece de haber sacado adelante?         

El mejor sabor de boca, sin ninguna duda, fue el Mundial que gané en 2012. Le seguiría el Campeonato de España de 2011. En 2012 ya llevaba un año y pico haciendo duatlón, sabía el nivel que podría tener pero de ahí a ser campeón del mundo lo veía muy lejos. Para mí fue un punto de inflexión y sin ese resultado no hubiera conseguido todas las medallas que he conseguido. Me abrió un camino y me di cuenta de que podía estar arriba en este deporte y la confianza que cogí en ese momento en mí mismo fue brutal y fue la llave para conseguir todo lo que conseguí luego.  El de Colombia, en Cali en 2013, fue muy complicado, porque falleció mi cuñado en mayo y puse kilos y fue duro por cómo estaba a nivel físico y sobre todo a nivel psicológico yo y mi entorno a nivel emocional. Fue el peor porque fue bastante difícil de gestionar. También fue una preparación complicada la del Mundial de Adelaida 2015, estaba muy en forma a principio de verano, más enfocado en la carrera a pie, y cuando terminé el 5.000 del Meeting Iberoamericano de Huelva en junio comencé a meter la bici, aprovechando ese nivel de carrera que tenía, metí más bici de la cuenta y el nivel de carrera bajó y tenía un nivel de fatiga en los cuádriceps y a poco que corría fuerte me quedaba bloqueado y no podía correr bien y lo pasé muy mal. Tres semanas antes tenía claro que iba a Australia porque Alba tenía el billete sacado para venir conmigo y no se podía cambiar porque si no, decía que no. En las dos últimas semanas comencé a encontrarme bien, porque el entrenamiento estaba ahí y al final quedé campeón del mundo. Estaba bien pero lo pasé bastante mal en ese verano. El de Penticton 2017 fue también  un campeonato muy complicado. No tenía motivación alguna para entrenar, lo pasaba mal. No veía claro mi futuro en el duatlón ni laboral y de hecho estuve a punto de hacer un pequeño librito de cómo no preparar un Campeonato del Mundo, donde explicaba mi día a día, el mes antes previo a ese campeonato. Fue una preparación bastante dura y complicada porque no me motivaba nada. Fui segundo e hice una gran carrera para el nivel de forma en el que estaba.                 

Emilio Martín no hubiera sido Emilio Martín sin…       

Emilio Martín no hubiera sido Emilio Martín fundamentalmente sin mis padres, por supuesto, y después sin Alba. Llevamos 20 años juntos y es parte fundamental de mi vida, mi mujer, la madre de mis hijos, y a parte es una persona que tiene unos valores muy arraigados. Siempre me ha hecho tener los pies en el suelo, que yo soy así también, pero por si acaso algún día se me despegaban, estaba ahí ella para bajarme rápidamente. Me ha hecho ver las cosas siempre con la perspectiva correcta y esas tres personas son básicamente quienes han hecho que sea cómo soy hoy día.            

 ¿Se huele algún homenaje o acto especial en Huelva?       

Yo no huelo ningún acto ni nada especial en Huelva. Si con la nariz que tengo yo no lo huelo no creo que se esté haciendo nada (risas). Yo no tengo ni idea ni soy muy dado a homenajes ni nada. Yo no lo sabía, pero se había intentado promover algún acto antes de correr el Europeo de Bilbao, pero no se dio. Pero al final el mayor homenaje me lo llevé de mis compañeros. Yo sólo les dije que se hicieran una foto conmigo simplemente y eso de que me subieran en hombros y me vitorearan y las muestras de respeto y admiración que me han demostrado me hace ver que he sido parte importante de su vida como deportista. En sus redes muchos ha hecho referencia a que era mi última carrera y han puesto fotos conmigo en sus publicaciones. Eso es lo más grande que puedo llevar. Lógicamente no voy a decir que no a nada ni voy a poner pega a que se haga algo pero tengo suficiente.            

¿Si pudiera volver atrás cuál de sus decisiones deportivas hubiera cambiado?        

Lo único que hubiera cambiado es haber sido capaz de compaginar mis estudios de carrera universitaria con el 1.500. Ahí fui cómodo, por decirlo de una forma sencilla. En 2007 ya fui a curso por año y lo hice bien. Eso y quizás dar el paso al duatlón un poco antes. Lo valoré en 2008 y no lo di hasta 2011. Podría haber conseguido alguna cosa más o no. Pero vamos que no me arrepiento mucho de nada del deporte. Le hubiera dicho a mi yo del pasado, en algunos momentos que me desmotivaba, que me iba a arrepentir. En líneas generales no me arrepiento de nada.             

¿Cree que a estas alturas se le conoce lo suficientemente bien como deportista y persona? Cuente algo que no se haya contado nunca.          

 Creo que se me conoce bien. Quien me quiera conocer hay por ahí varias entrevistas colgadas en las que he contado muchas veces lo mismo y creo que sí. Podría habérseme reconocido un poco más a nivel nacional y en otros deportes se han hecho más conocidas historias como la mía. A nivel local estoy bastante valorado. Me hubiese gustado un mayor reconocimiento y valoración porque hubiese repercutido en tener más patrocinadores y ayudas y una mayor estabilidad económica, pero por otro lado no lo hecho en falta. Estar como otros deportistas que van por la calle tanta gente encima… La fama la llevaría regular y estoy bien cómo estoy.

Fuente: huelva 24