Travesía de 22 km para luchar contra el cáncer
Una gesta digna de alabar. El único objetivo, luchar contra el cáncer.Una enfermedad que año tras año se lleva, irremediablemente, a amigos,familiares, compañeros.
Javier Rodríguez canalizó su dolor por la pérdida de su madre a travésdel deporte. En julio de 2011 falleció. Tras varias analíticas en las que sólose veía falta de hierro llegó un diagnóstico definitivo. Tenía cáncer. Enapenas un mes se marchó.
El dolor era indescriptible: “Cuando me dijeron que le quedaba un mestuve que resignarme a vivir solo con ella en casa. 18 días. Se iba, su cuerpono aceptaba ni agua ni comida. Un continuo estrés por culpa de la impotencia.El último día supe que era el último”.
Javier Rodríguez nada desde los tres años. Se siente cómodo. Es sumedio. “El objetivo no es conseguir grandes proezas. Queremos prevenir y megusta que el deporte sea su abanderado. Me gustaría que la gente que sufre y noremonta tenga estas sorpresas que da la vida”.
La sorpresa le llegó a Javier Rodríguez cuando su amigo Pedro MartínReig le acompañó en la travesía. Dos amigos y un objetivo: la lucha contra elcáncer. El Tripuzol se implicó de forma definitiva. Dos canoas del club detriatlón controlaron a los nadadores en todo momento.
Comienza la mañana tranquila. Todo controlado. Sin embargo, el tiempo vacambiando y hacen la gesta todavía más complicada. “El agua muy fría golpeanuestras caras en la zona del puerto de la Pobla de Farnals, cada horaparábamos a hidratarnos”, relata Javier Rodríguez.
“El mar se iba poniendo peor. En Port Saplaya empieza a llover y el aguase agita mucho. Cada vez era más complicado hidratarnos. Las tripulacionesaguantan todo el agua que caía”, continúa Javier Rodríguez.
A la entrada en La Patacona se suman ocho nadadores más. El objetivocada vez estaba más cercano. La tormenta arrecia. Son momentos complicadosporque el mar estaba muy agitado pero falta poco. El tramo de la playa de LaMalvarrosa se convierte en muy peligroso pero apenas faltan dos kilómetros. Lanadadora Selina Moreno, nadadora de grandes distancias y que superó un cáncer,se suma a la iniciativa”.
A las 13.15 horas llegan a tierra: “Yo estaba emocionado –explica JavierRodríguez- y a Pedro Martín Reig se le cayó alguna lágrima. Luego vinieron losbesos, los abrazos…”.
El reto fue superado. Ahora a seguir peleando para luchar contra elcáncer y hacer de la prevención la mejor de las armas.
Fuente: Prensa Federación Valenciana