Erica Fox, la triatleta fallecida de 55 años, era una triatleta experimentada que había participado en varias pruebas Ironman. El momento fue durísimo ya que estaba entrenando junto a sus compañeros de club

Un tiburón devora a una triatleta mientras estaba entrenando junto a sus compañeros de club

El cuerpo sin vida de la triatleta Erica Fox, de 55 años, fue encontrado en la costa de California seis días después de desaparecer mientras nadaba en mar abierto en la bahía de Monterrey.

Fox fue vista por última vez el pasado 21 de diciembre cuando participaba en una sesión de natación junto a su marido, Jean-Francis Vanreusel, y otros 13 miembros del club local Kelp Krawlers.

Durante el entrenamiento, dos testigos aseguraron haber visto a un tiburón a cierta distancia del grupo en el mismo momento en que la deportista dejó de ser visible. Varios testigos dijeron haber visto un escualo cerca de los nadadores con restos de un cuerpo humano en sus mandíbulas antes de sumergirse, según un funcionario de la Guardia Costera.

Tras la desaparición de Fox se activó un amplio dispositivo de búsqueda que incluyó embarcaciones, drones, buzos y medios aéreos. El operativo se prolongó durante más de 15 horas y fue suspendido al día siguiente, el 22 de diciembre, sin resultados.

Días después, las autoridades localizaron el cuerpo de una persona con un traje de neopreno negro en la zona de Davenport, en el condado de Santa Cruz, a unos 48 kilómetros del punto donde Fox fue vista por última vez.

El padre de la deportista confirmó que se trataba de Erica Fox, quien aún llevaba colocado en el tobillo una banda antitiburones. Se trata de un dispositivo electromagnético diseñado para disuadir a estos animales.

Erica Fox era una deportista experimentada en pruebas de resistencia. A lo largo de su trayectoria participó en dos medios Ironman y en numerosos triatlones olímpicos.

Este suceso supone el segundo ataque grave relacionado con el club Kelp Krawlers en poco más de tres años. En ese periodo, otro de sus miembros fundadores, Steve Bruemmer, fue mordido en una pierna por un tiburón y logró sobrevivir gracias a la rápida intervención de practicantes de paddleboard que se encontraban en la zona.