El ganador del Tour de Francia 2006, compañero del genio murciano e íntimo amigo, señala cómo condicionó los objetivos de Valverde tener como gran ídolo al ciclista navarro "pese a ser un ciclista perfecto para las grandes clásicas"

Óscar Pereiro cree que a Alejandro Valverde le condicionó demasiado su carrera "ser 'hijo de Induráin' y obsesionarse con el Tour de Francia"

El ciclista gallego asegura que el fenómeno murciano se vio siempre más como un ciclista de grandes vueltas que un especialistas en pruebas de un día.

Óscar Pereiro fue capaz de conseguir ganar un Tour de Francia que siempre persiguió de manera obsesiva su íntimo amigo Alejandro Valverde. El ciclista gallego asegura en una entrevista en el canal de Youtube  que ese objetivo limitó a un fenómeno que había nacido para ser un gran dominador en las grandes clásicas, pero como indica Pereiro "era en las vueltas de una semana y en las grandes vueltas donde de verdad se lo pasaba bien".

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El ciclista gallego reconoce que echa mucho de menos a Valverde: "El día que Alejandro dijo que se retiraba se me cayó alguna lágrima porque me costaba mucho imaginarme un ciclismo español sin él, con todo lo que ha dado, sabía que le íbamos a echar mucho de menos y así ha sido. En estos dos años que no está en el pelotón profesional nos hemos dado cuenta claramente de lo que ha sido este tío para el ciclismo español y para el ciclismo mundial.


Pereiro tiene clato que "Alejandro era un ciclista único. Alguien que tuvo la fortuna de nacer con un talento extranatural, que cuando juntó eso con su manera salvaje de cuidarse y amar su profesión ha conseguido ser un genio".


Tras muchos años como ciclistas profesional y ahora como aficionado, no ve a nadie que se acerque al genio murciano: "No he conocido nunca a un ciclista profesional al que le guste más que a Alejandro salir a montar en bici. Es impresionante. Encima es buena persona, nadie en 20 años de carrera se ha peleado con él. Te puede gustar más o menos su manera de competir pero le cae bien a todo el mundo".

"Cada año que pasaba se hacía más profesional"


Pereiro fue de los que vivió de cerca la llegada de un ciclista diferente al pelotón profesional: "Me acuerdo que desde que llegó al ciclismo profesional era un chaval que era muy fácil de llevar. A veces tenías que empujarle para que fuera a por la victoria pero eso se le pasó pronto. Muy gracioso y muy cachondo. Evadía los nervios con bromas. Le tenías que convencer para que fuera un poco más adelante para evitar caídas, pero le recuerdo como un ciclista y un líder agradecido. Encima no te fallaba, ganar con él era bastante sencillo. Con el salías muy motivado porque sabías que era relativamente sencillo que las cosas salieran bien".


La clave de la longevidad y enorme nivel competitivo de Valverde hasta los 42 años estuvo en su ética de trabajo: "A Alejandro en temporada era casi imposible verle con una cerveza o comiendo algo grasiente. Fuera de temporada sí un poco pero no demasiado. En mi caso me tomaba una cerveza cada día en la camilla de masaje pero él, imposible. siempre se cuidó muchísimo. Su secreto para llegar hasta los 42 años ha sido que era muy disciplinado, se cuidaba al máximo y no paraba de trabajar. Cada año que pasaba se hacía más profesional y se cuidaba más obsesivamente".

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Pese a su increíble currículum con 133 victorias, Pereiro cree que a su amigo Alejandro Valverde le condicionó tener como gran referente a Miguel Induráin: "Alejandro, lo dice él mismo, es un 'hijo de Miguel Induráin' y se obsesionó con ganar el Tour de Francia, sobre todo tras ganarle a Armstrong en Courchevel. Luego estuvo en equipos que estaban enfocados en las generales de las grandes vueltas, sobre todo el Tour, donde hizo podio y pasó página porque esa era una deuda saldada. Eso le hizo que retrasara su presencia en pruebas como Roubaix o Flandes. Para él lo primero era pensar en el Tour de Francia, pero no creo que se haya equivocado. Ha competido donde ha querido y lo ha ganado casi todo. Es un tipo de corredor que es verdad que se habría adaptado mejor a las clásicas pero disfrutaba más en las vueltas por etapas, pero tras 133 victorias hay poco que decir".