El adolescente Paul Seixas falta al respeto a todos sus rivales en la Itzulia y les chulea con un descenso suicida: "todos son malos bajando, así que..."
La Itzulia está mostrando esta semana la explosión definitiva de un ciclista que reúne todas las virtudes para ser el próximo prodigio del ciclismo mundial. Paul Seixas está dominando la carrera con una autoridad aplastante y a su talento deportivo ha unido una mentalidad arrolladora impropia de un chaval de solo 19 años.
El ciclista francés ha llegado con un ímpetu extraordinario, no respeta a nadie y pese a ser el líder sólido de la carrera no se contiene y ataca en cualquier terreno pese a tener una ventaja muy amplia que no le debería empujar a jugársela con ataques de alto riesgo.
En la tercera etapa, ante el asombro general, Seixas decidió tensar la carrera y se lanzó a tumba abierta en un descenso suicida en el que apuró mucho más de lo necesario para alejar aún más a sus principales rivales.
En la cuarta etapa, el francés demostró su excelente estado de forma y mandó un claro mensaje a quienes habían intentado socavarlo antes. Al final, su jornada concluyó con un octavo puesto y constató que le sobra energía para defenderse si hace falta y poner en serios aprietos a sus rivales en cualquier tipo de terreno.
@eurosport_es Cómo baja Paul Seixas, niño. El momento en el que el líder abría hueco en el descenso de Legina. #Itzulia2026 #deportesentiktok #ciclismo ♬ sonido original - Eurosport España
El líder de Decathlon considera que la mejor manera de defender el liderato es ser ofensivo: "Sabía que me atacarían y decidí atacar yo. Sinceramente, no pensé tan a futuro, pero controlé la situación. No me puse nervioso; quería conservar energía para el final. Conocía el recorrido y el final; lo había ensayado con el equipo. Conocía el descenso; ya lo había hecho una vez".
"Ataqué porque ninguno de mis rivales es bueno bajando"
A pesar de tener solo 19 años y carecer de experiencia en grandes carreras, el ciclista francés muestra una confianza y una madurez que roza la prepotencia: "Me dije a mí mismo que podía atacar en el descenso, sabiendo que ninguno de mis rivales es excelente bajando . Lo logré y apreté un poco en el tramo llano hasta el pie de la última subida. No quería ganar la etapa, sino simplemente ganar algo de terreno en la clasificación general para darles un pequeño impulso moral a mis rivales y demostrarles que no será tan fácil".
El ciclista francés sorprende al analizar su ataque asumiendo enormes riesgos que él no sintió: "De verdad que creo que no arriesgué demasiado en el descenso. Lo conocía bien y no tuve ningún problema. Tenía confianza en ese momento; tengo un buen nivel en los descensos".
Seixas disfruta bajando y lo ve como un terreno propicio para sacar ventaja: "El descenso también tiene un componente psicológico, también es un terreno para atacar y yo lo disfruto".
El triunfo en su primera vuelta como profesional está cada vez más cerca y no cree que pase por demasiados problemas para conseguirlo: "Afronto las dos últimas etapas con mucha confianza porque hasta ahora no han logrado ponerme en aprietos ni hacerme rendir. Me siento sólido; me he recuperado bien. Ya veremos mañana".

