Nil Pollit, el gigantón que protege al tricampeón del Tour en el llano, descubre aspectos del ciclista esloveno que provocan problemas en carrera por su manera anárquica de entender el ciclismo sin escuchar a sus directores de equipo

Así sacó de quicio Pogacar uno de sus gregarios en el pasado Tour cuando se jugó inconscientemente el físico con una de sus 'locuras': "Basta ya Tadej, para y vete para atrás joder"

El ciclista esloveno va por libre en su equipo y a veces toma riesgos incomorensibles.

Nils Pollit es un tipo de esos que asusta por su corpulencia en el pelotón profesional. El ciclista alemán de 1,92 y 80 kilos es el gran escudero de Tadej Pogacar en las etapas llamas, donde tira de él como una locomotora y le protege del peligro de los abanicos y los ataques. Sin embargo, a veces el ciclista esloveno se mete en líos inconcebibles para alguien que se está jugando el título de una gran vuelta y saca de quicio a sus compañeros, como explica el ciclista alemán al recordar una etapa que acabó al sprint en la última edición del Tour de Francia.

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“Siempre viajo a su lado en esas ocasiones, soy alto y puedo protegerlo. De repente me dice:  "Nils, me voy a meter a ayudar a lanzar el sprint". Le pregunté: ”¿Qué estás haciendo?”  "Dijo de nuevo: "Que voy a lanzar el sprint". Simplemente tiene este impulso de querer siempre estar por delante. Pero en este caso intervine y le dije: ” Ya basta joder  vete para atrás. Aquí nos quedamos detrás de los velocistas”. Por suerte obedeció. Tenía miedo de que hubiera una caída”, cuenta Politt.


 Pollit solo lleva un año en UAE y no ha habido ni un solo día junto al ciclista esloveno no se haya quedado perplejo con sus exhibiciones físicas: "Es una maravilla natural equipada con genes especiales, pero lo que me alucina es que cuando miro sus piernas siempre me pregunto: ¿Cómo puede haber tanto poder en ellas? Hay otros ciclistas que tienen las pantorrillas muy definidas y son impresionantes pero las de Tadej son completamente normales".


El ciclista alemán desvela un episodio que se repite en cada jornada en una gran vuelta en la que participa Tadej Pogacar y que demuestra su aplastante dominio de las carreras:  "Antes de que empezaran las etapas en el pasado Tour  los corredores se acercaban a mí y a mis compañeros de equipo y nos preguntaban si valía la pena hacer una fuga para intentar ganar ese día. Sospechaban que era el día elegido por Tadej. En tales casos simplemente nos encogíamos de hombros porque no sabíamos cuál iba a ser el pálpito ese día de Tadej".

"Vamos chicos, hay que que subir más rápido"

El gregario de Pogacar estuvo hasta hace unos días en un stage de entrenamiento en Alicante junto a Pogacar y le vio a un nivel impresionante para ser los primeros días de trabajo: "Subimos las montañas a un ritmo muy rápido, por lo que pensamos que podría ser demasiado rápido para estos entrenamientos iniciales. Pero entonces Tadej dice: "Vamos, muchachos, hay que ir aún más rápido".  Le parece que vamos despacio y ólo nos queda decir: que no es posible, que no damos para más. Sus piernas van a otro ritmo".


Junto a su torrecial potencia, lo que más destaca Nils Pollit del líder de UAE es su capacidad para mantenerse tranquilo en cualquier situación:  "Me alucina su compostura, incluso en situaciones difíciles en las carreras. A muchos de sus competidores también les gustaría tener esta paz interior. Adem´s, es tan fuerte mentalmente que cuando pierde al día siguiente está más fuerte y ataca siempre".

Pogacar es un ciclista anárquico que no atiende a estrategias: "A veces, durante la carrera, Tadej decide instintivamente que quiere hacer algo completamente diferente a lo que hablamos en el autobús. Las estrategias saltan por los aires porque en ese momento se ha sentido fuerte y decide atacar muchos kilómetros antes de donde se había decidido por la mañana en la reunión de directores. Él es así...".