Alejandro Torralvo, mecánico del UAE, revela que las estrellas más jóvenes del pelotón como Juan Ayuso (Lidl-Trek), Isaac del Toro (UAE), Iván Romeo (Movistar) y Pael Seixas (Decathlon) son fenómenos que saben tanto de mecánica que ellos mismos son los que hacen modificaciones en sus bicicletas

“Ayuso, Del Toro, Romeo o Seixas son fenómenos que hablan tres idiomas, saben todo de mecánica y no les puedes engañar porque conocen todos sus datos”

“Son chavales que han crecido observando las exhibiciones de Tadej Pogacar, eso imprime carácter y sirve de inspiración", comenta Alejandro Torralvo.

Alejandro Torralvo, mecánico del UAE, revela que las estrellas más jóvenes del pelotón como Juan Ayuso (Lidl-Trek), Iván Romeo (Movistar) y Paul Seixas (Decathlon), entre otros, tiene un espejo en el que mirarse y ese es Tadej Pogacar.

Son chavales que han crecido observando las exhibiciones de Tadej Pogacar, eso imprime carácter y sirve de inspiración. Se fijan en él, que es un tipo con los pies bien asentados, muy educado”, comenta el mecánico del UAE.

Otros los grandes cambios de las jóvenes estrellas del pelotón comparándolas con las de otras generaciones es que tienen un conocimiento increíble de las bicicletas y de toda la mecánica que está detrás de sus máquinas.

Uno de estos casos es el del español Juan Ayuso que motu proprio ha hecho cambios en la posición de sus manetas metiéndolas para dentro y reduciendo el espacio de separación, llegando a ganar cinco vatios de potencia.

Alejandro Torralvo revela que los jóvenes ciclistas ahora están mucho mejor preparados tanto en los que se refiera a su profesión como ciclista y hasta a nivel cultural.

Ayuso, Del Toro, Seixas y Romeo quieren saber, se preocupan mucho por las características de las ruedas, frenos, ropa, pulsómetros, medidores de potencia... Estos chavales son unos fenómenos y, además, están muy preparados intelectualmente, hablan tres idiomas… Son corredores preparados, a los que no les puedes engañar. Saben mucho de mecánica. Antes en las contrarrelojes, los directores iban con altavoces dando órdenes a los corredores, indicándoles cuando tenían que apretar o bajar el ritmo, muchas veces no les decían la verdad. A los de ahora, no les puedes mentir, porque tienen controlados todos los datos”, revela Torralvo.