“Juan Ayuso, Paul Seixas e Iván Romeo ganan porque desde los 19 años entrenan como bestias haciendo lo mismo que Tadej Pogacar y están tocados por una varita mágica”
El ciclismo ha sufrido una enorme evolución en los últimos años pero no sólo en lo que a los avances tecnológicos se refiere. Otros de los grandes cambios es que en la generación de Miguel Induráin y, en otras no tan lejanas, los ciclistas explotaban en su menor momento de los 25 años en adelante mientras que ahora son estrellas con 19 años, en la edad juvenil de este deporte.
En estos casos están grandes estrellas como Tadej Pogacar y Remco Evenepoel pero también ciclistas que todavía están un escalón por debajo del esloveno y el belga pero que ya son realidades del ciclismo como Juan Ayuso, Iván Romeo o Paul Seixas, entre otros.
Juan Ayuso (Lidl-Trek) se subió al podio de la Vuelta a España con 19 años y ha seguido cosechando numerosos éxitos a sus 23 años. Paul Seixas (Decathlon), de sólo 19 años, es el ciclista en el que el pueblo francés tiene depositada toda su confianza para volver a ganar el Tour de Francia. En el caso de Iván Romeo (Movistar), ven a un futuro Miguel Induráin en el equipo español ya que a sus 22 años es un gran contrarrelojista y está mejorando en la montaña, hasta el punto que el pasado fin de semana se llevó la victoria en la Vuelta a Andalucía.
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Eduardo Chozas, uno de los grandes del ciclismo español en la década de los 80 y 90, revela que él fue un caso extraño en su generación ya que también ganó la Vuelta a Andalucía con 22 años y pasó a la categoría profesional con 19 años, algo que en esa época era algo impensable.
“Yo di el salto con 19 años, mi caso fue extraño, pero lo que sucede ahora no es raro porque los chicos desde cadetes, con 16 años, ya cuentan con todos los medios técnicos, entrenador, dietista, preparador físico. En cuatro años, antes de cumplir los 20, ya están casi al 100% de rendimiento. Además, es que Ayuso, Romeo, Del Toro o Seixas, por naturaleza, tienen una gran calidad. Está tocados por una varita mágica”, comenta la leyenda del ciclismo español.
Eduardo Chozas recuerda que el ciclismo de su generación era totalmente por sensaciones y no por datos y vatios como es mueven todas estas jóvenes estrellas en la actualidad.
“Nosotros trabajábamos por sensaciones, nos entrenábamos con gente de mayor edad para aprender. Los chicos de ahora cuentan con más medios, por eso logran mayor rendimiento y alcanzan la forma óptima más rápidamente. Desde el principio de año salen muy fuertes, porque en pretemporada entrenan de una forma bestial. Hacen lo mismo que Pogacar, que desde el principio de curso va a por las victorias. Pero para eso hay que tener calidad y trabajar mucho”, comenta Chozas.