Contador alucina con la respuesta de Van der Poel al ataque a casi 10 vatios/kilo de Pogacar en la Milan-San Remo: "Es difícil hacerse una idea de lo que eso significa, es una salvajada"
La Cipressa, una cota de segunda categoría a 32 kilómetros de la meta de San Remo con 5,6 kilómetros de distancia y una dificultad media del 4% se convirtió en el escenario del duelo de dos colosos que se midieron con un ímpetu épico.
Si hay algo en el ciclismo que siempre ha penalizado es ser previsible. Salvo que te llames Tadej Pogacar y todos sepan cuándo y cómo vas a asestar el ataque. Mathieu van der Poel estaba avisado, sabía que en esa ascensión se iba a desatar la furia del ciclista esloveno pero no pasó ni un solo momento de apuro pese a recibir cuatro demarrajes que habrían aguantado muy pocas leyendas del ciclismo en la historia.
Uno de ellos dejó completamente alucinado a Alberto Contador mientras comentaba la carrera en Eurosport: "La gente no tiene ni idea de la fuerza que hay que tener para aguantar ese ataque de Tadej, un minuto a casi 10 vatios kilo, es una salvajada. Hablamos de cerca de 700 vatios. Van der Poel es una bestia".
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El ciclista madrileño repetía constantemente que estábamos ante un momento jamás visto en la historia de este monumento: "Cipressa no es un puerto duro y Pogacar ha metido a todos en poco más de un kilómetro una diferencia de más de medio minuto, es una auténtica barbaridad. Para aguantar eso tienes que tener una potencia increíble y a Van der Poel se le ve que no sufre demasiado para seguirle".
Batieron el récord con 25 segundos de diferencia a ¡38,1 km/h!
Los comentarios de Alberto Contador se vieron luego refrendadas con los datos de la ascensión. Con el ataque a la Cipressa, Tadej Pogacar batió el récord de subida junto a Mathieu van der Poel y Filippo Ganna. El trío bajó de los 9 minutos (8 '55"). Después de 29 años, la marca de Colombo y Gontchenkov de 9:16 había caído...y por mucho.
Otro dato es que esa subida se hizo a un ritmo que en muchas ocasiones cuesta incluso conseguir en el llano, ya que rodaron a ¡38,1 km/h!
Van der Poel reconoció que la subida de la Cipressa fue muy dura pero siempre mantuvo el control: "Pogacar era el más fuerte en la subida pero le manejé bien. En esa subida estuvo impresionante. Luego en el Poggio, Tadej quiso adelantarme, pero aun así me sentí bien. Incluso esperé contraatacar, pero él también estuvo lo suficientemente bien como para hacerme retroceder”.
El ciclista holandés apuntó la clave de su tranquilidad ante los reiterados e imponentes ataques de Pogacar: "Este año he entrenado más y mejor que nunca y noto que tengo las mejores piernas de siempre, así que tenía mucha confianza y sabía que no iba a soltarme".