El padre de Remco Evenepoel respira por fin tranquilo con su hijo: "Hace un año casi lo perdemos como persona"
Hace poco más de un año el pánico se apodceró de la familia de Remco Evenepoel. Sus padres y hermanos le veían sumirse en una depresión que les hizo temer lo peor. La enésima caída de la estrella belga en diciembre de 2024 provocó una desmoralización absoluta del ciclista que necesitó de ayuda profesional y del intenso apoyo de su círculo más cercano para recuperar la autoestima. "Hace un año casi lo perdemos como persona", señala Patrick, su padre.
13 meses después Patrick Evenepoel ya respira tranquilo y ve a su hijo feliz y motivado de nuevo. El fichaje por Red Bull BORA Hansgrohe le ha abierto un nuevo espacio, no solo entre personas y lugares, sino también entre roles y expectativas. En declaraciones a Het Nieuwsblad, el padre de Remco agradece este traspaso porque lha generado una nueva ilusión en su hijo.
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Patrick Evenepoel admite que la vida de su hijo ha sido complicada, al tener que madurar demasiado pronto: "Tuvimos que aprenderlo, sin duda. Al principio quizá quise interferir demasiado. Remco tenía diecinueve años cuando se hizo profesional. Yo mismo había estado en ese ambiente ciclista y sabía lo fuerte que había que ser para mantenerse en pie".
"Ahora hay más distancia que en soudal y creo que es mejor"
Siempre le apoyó y desarrolló un papel de protección sabiendo las sombras que rodean al deporte profesional: "Sobre todo antes, te engañaban con mucha facilidad; había mucha gente en la que no podías confiar. Hoy en día, sin duda, eso ha mejorado. Pero como padres, uno asume automáticamente ese rol protector. No quieres que tu hijo salga lastimado. Ahora sé que eso ya no es necesario. Remco es lo suficientemente fuerte y sabe muy bien lo que quiere. Pero ha sido una evolución".
El padre de Remco Evenepoel ya ve fuerte mentalmente a su hijo y "siguiendo su propio plan".
El cambio de equipo ha sido radical ya que "En Soudal todo era más cercano y familiar. La gente se conocía, compartían rutinas y el acceso era fácil. Ahora hay más distancia. Allí conocíamos a todo el mundo. Si Remco necesitaba algo del taller, podíamos ir enseguida. Si llegabas a una carrera, ibas al autobús y les dabas la mano a todos. Eso ya no existe. Hay más distancia, tanto en sentido literal como figurado. ¿Pero quizás eso sea mejor?".
Patrick Evenepoel asocia esa distancia a una separación más saludable de responsabilidades: "Podría decirse así. Antes, quizá me inmiscuía demasiado. O éramos demasiado amigos de algunos. Ahora hay otros que lo cuidan más. Cuando hablo con Remco, casi nunca se trata del aspecto deportivo. ¿Cómo va el entrenamiento? ¿Cómo fue la carrera? Antes le hacía esas preguntas. Hoy sé que no soy su entrenador. Hay otros ahí para eso. No me pregunten nada sobre su programa. Lo leo en los periódicos, como todo el mundo".
"Se ha qquitado un peso de encima"
Aun así, observar desde una distancia un poco mayor no ha significado observar con menos atención. Patrick dice que lo más sorprendente desde la jugada no es táctico ni fisiológico, sino emocional: "Que gane con facilidad tan temprano en el año no me sorprende. También le pasó en el Soudal Quick-Step. Cuando tuvo un buen invierno, estuvo ahí enseguida. Como neoprofesional, ya era el mejor ciclista joven en enero en San Juan. Y hace unos años quedó segundo en la Vuelta a Valencia. Solo que ahora es diferente. La última vez que vimos a Remco fue Nochebuena. Ya me dio una impresión muy relajada. Eso se ha acentuado. Lo veo en la televisión, en nuestros mensajes diarios o cuando hablo con él. Es como si se hubiera quitado un peso de encima".
Patrick es cuidadoso con lo que eso implica sobre el pasado, pero no oculta que el reinicio ha ayudado: "No tengo nada en contra de Soudal. Sigo diciendo lo mismo de siempre: tuvo siete años maravillosos allí. Pero para mejorar, Remco sintió que necesitaba un nuevo paso. Siempre tendrá una parte de su corazón con ellos pero necesitaba un nuevo aire, un nuevo entorno, una nueva motivación, eso le sienta bien".
Más que los resultados, ahora a Patrick Evenepoel lo que más le interesa es ver a su hijo feliz, con ganas: "Claro que deseo que gane mucho, pero para mí eso no importa en absoluto. ¿Sabes en qué he pensado a menudo estas últimas semanas? En este mismo período hace un año y en lo profundo que estaba Remco entonces. Realmente lo perdimos como persona. Junto con su mujer, salió de ese valle. Y ver lo feliz que está ahora, lo bien que se siente, eso es mucho más importante que su rendimiento. Como padre, eso me da una satisfacción inmensa. Ninguna victoria puede competir con eso".