El ciclista belga del Lotto Liam Slock se cayó celebrando la victoria en el GP de Gippingen sobre la misma línea de meta pero logró que su cabeza pasase la línea antes de la llegada de Aleksandr Vlasov

La ‘foto finish’ determina el triunfo más absurdo de la historia del ciclismo al cruzar la meta ¡solo con la cabeza y sin la bici!

El ciclista belga del Lotto Liam Slock se cayó sobre la misma línea de meta celebrando la victoria en el GP de Gippingen (Suiza) y se tuvo que recurrir a la 'foto finish' para determinar que su cabeza había pasado la línea de meta.
Liam Slock se cae en la línea de meta del GP de Gippingen
Liam Slock se cae en la línea de meta del GP de Gippingen

El ciclista belga del Lotto Liam Slock se salvó de milagro de sufrir la derrota más estúpida de la historia del ciclismo al caerse sobre la misma línea de meta mientras celebraba la victoria.

 

Este esperpéntico final se produjo en el GP de Gippingen (Suiza) en el que se tuvo que recurrir a la foto finish, una imagen que determinó que a pesar de haberse caído, Liam Slock logró pasar la línea de meta con su cabeza antes de que Aleksandr Vlasov (Red Bull-Bora) y Richard Carapaz (EF) cruzasen la línea de meta.

Liam Slock llevó a la recta final junto a Aleksandr Vlasov y Richard Carapaz pero les lanzó un ataque a 300 metros de la meta ante el que no pudieron responder el ruso y el ecuatoriano. Nadie se podía imaginar que cuando el ciclista belga del Loto estuviese celebrando la victoria, ya que sus rivales, estaba varios segundos atrás, perdiese el control de su bicicleta y se fuese al suelo.

Liam Slock estaría pensando en ese momento ‘tierra trágame’ ya que esa era su primera victoria como profesional y tuvo que esperar a que los jueces determinases que una parte de su cuerpo había pasado la línea de meta. Por suerte para el ciclista del Lotto si se hubiese caído unos centímetros antes habría sufrido la derrota más absurda de la historia,

 

Liam Slock, de 25 años, consiguió su primer triunfo como ciclista profesional frente a dos estrellas de la talla de Richard Carapaz y Aleksadr Vlasov, eso sí, seguro que pasó el peor momento de su carrera profesional hasta que los jueces le dieron el triunfo.