El cicloturistas Antonio Escar con multitud de participaciones en el famoso evento de ciclismo aficionado critica la actitud de muchos participantes que arriesgan en exceso y provocan accidentes graves

Un habitual de la Quebrantahuesos analiza el grave accidente de la última edición: "Me resulta muy gracioso todos esos que culpan a los inexpertos cuando las grandes caídas siempre son donde van los más rápidos"

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La masificación de una prueba cicloturista como es la Quebrantahuesos provoca enormes problemas en los últimos años al formar pelotones inmensos con ciclistas aficionados que no saben ir en grupo y menos a altas velocidades.

Antonio Escar es un cicloturista veterano con más de una decena de participaciones en la prestigiosa Marcha Cicloturista Quebrantahuesos. Esa vasta experiencia en este evento le permite analizar con gran conocimiento el grave accidente de la última edición con una montonera gigante en el kilómetro 17 que llevó a muchos inscritos al hospital.

Este experimentado cicloturista cree que las críticas feroces a la organización no son justas y señala la culpabilidad de muchos ciclistas aficionados que arriesgan en exceso.

Este es su interesante hilo en X:

"Creo que la Quebrantahuesos está sufriendo un escarnio demasiado duro. Supongo que por ser la prueba que más dimensión ha alcanzado. Es una mezcla de envidia y frustración a partes iguales.

Lo sé, en el camino perdió parte de su esencia y es un negocio (como casi todas las pruebas), pero veo excesivo resquemor con ella.

 

Hemos de pensar que si tiene tanto tirón (pese a la masificación, precios, etc...) es porque todavía hay gente que tiene ilusión por correrla. Yo la recomiendo, efusivamente. Al menos una vez en la vida. Lo que se vive en ella, desde el mismo viernes, es una maravilla. Cómo se vuelca la comarca, todos los pueblos, voluntarios desinteresados, patrocinadores, colaboradores. Solo por ellos merece la pena su defensa. Y para el ciclista, te sientes importante por un día.

Lo sé, seguramente en el camino se le ha perdido el respeto a la carretera y no somos conscientes de que quizás, a nuestro lado, hay alguien con ilusiones y aspiraciones distintas pero entiendo que nadie quiere caerse, nadie quiere arriesgar su vida. Aunque algunos lo parezca.

Y sí, probablemente la organización debe plantearse algunas cosas. Unos cajones definidos y unas salidas por oleadas. Al final, salvo unos pocos, todo el mundo lucha contra sí mismo (entiéndase la expresión de luchar). Se evitarían masificaciones (sobre todo el primer tramo).

"La organización debe plantearse algunas cosas. Unos cajones definidos y unas salidas por oleadas. Al final, salvo unos pocos, todo el mundo lucha contra sí mismo (entiéndase la expresión de luchar). Se evitarían masificaciones (sobre todo el primer tramo)"

Es verdad que no es una cicloturista más y hay un ramillete nada desdeñable que se la toma como si fuera una prueba profesional. Quizás allí está el error y el riesgo. Igual deberían empezar por no tener ganador, pero ya no sería la misma.

Dicho lo cual, solo poner un pie en la carretera ya tiene un peligro y cuanta más gente y más velocidad, todavía más. Participé en pruebas menos competitivas y menos masificadas y las caídas estaban allí. Nadie te exime de no tenerlas. El riesgo existía. Uno debe saber donde va.

Me resulta muy gracioso todos esos que culpan a los inexpertos (como si los profesionales no tuvieran duras caídas) y resulta que las grandes caídas siempre están en los grupos de delante, donde se mezclan profesionales, semi-profesionales y gente que estuvo a las puertas.

 

En fin, veo injusto culpar a la prueba (entiendo que se pueda discrepar de la organización en algún punto) y señalar a los cicloturistas (la mayoría ) que son los que viven, disfrutan y sufren la prueba esperando cruzar la meta sin que el reloj les someta.

Quizás allí empezó la esencia y ese sería el espíritu que se debería volver a fomentar. El del aliento en Marie Blanc, el de parar en cada avituallamiento, el de charlar, compartir y disfrutar del día. Aquel que te da una palmada en Hoz cuando ve que se te retuerce la lomera.

"Quizás habría que empezar a mirarse más al ombligo. Asumir que a todos (en mayor o menor medida) nos gusta la competitividad y ese es el vicio de este tipo de pruebas. Pero desde el respeto (a uno mismo y al resto) y con el objetivo de pasar un gran día"

El que te avisa de problemas en la bajada, el que no quiere ganar bajando lo que pierde en la subida y tantas otras cosas que son mucho más recomendables que ir a bajar un minuto o tú mejor marca. Pero hasta en eso es entendible. Todos buscamos la mejora. Es ley de vida.

Así que quizás habría que empezar a mirarse más al ombligo. Asumir que a todos (en mayor o menor medida) nos gusta la competitividad y ese es el vicio de este tipo de pruebas. Pero desde el respeto (a uno mismo y al resto) y con el objetivo de pasar un gran día.

PD: Mucho ánimo y una pronta recuperación a los afectados. Mis pensamientos están con ellos y con sus familias. 

Al final este tipo de pruebas (cada cual en su nivel) llevan muchas horas de esfuerzo y sacrificio".

Y un abrazo a la prueba y a toda la zona. Larga vida".