El ex heptacampeón del Tour de Francia no tiene dudas al meterse a dos ciclistas entre los mejores de la historia, uno es él y el otro...

Lance Armstrong: "Dirán que soy prepotente, pero fuimos los dos mejores ciclistas del mundo en una auténtica generación de mierda"

Lance Armstrong no tiene ninguna duda a la hora de afirmar que Jan Ullrich y él no ganaban por doparse, lo hacían porque eran los mejores ciclistas de su generación.

Lance Armstrong pasó de ser el ciclista con más triunfos en las historia en el Tour de Francia a ser el más polémico tras quitarle la UCI sus 7 victorias en París.

Pocas veces se ve en un deporte que tu principal rival se pueda convertir en uno de tus mejores amigos, algo paso con Lance Armstrong y Jan Ullrich. El ciclista alemán, al igual que le pasó al estadounidense, cayó a los infiernos tras ser sacionado por dopaje tras su vinculación con la Operación Puerto y el polémico doctor Eufemiano Fuentes.

Lance Armstrong no tiene ninguna duda a la hora de afirmar que Jan Ullrich y él no ganaban por doparse, lo hacían porque eran los mejores ciclistas de su generación.

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“Ambos éramos iconos en nuestros países. Yo, porque había superado mi cáncer e inspirado a mucha gente, y Jan como el primer ganador alemán del Tour de Francia. Aunque suene prepotente, éramos los más grandes del ciclismo en todo el mundo y formamos parte de esta generación de mierda”, comenta el ex heptacampeón del Tour de Francia.

Lance Armstrong, al igual que afirma en el documental Jan Ullrich de Amazon Prime, siempre ha reconocido que todos los ciclistas de su generación si querían ganar se tenían que dopar. El estadounidense reconoce que le ha costado mucho salir del pozo, al igual que Ullrich, ya que sólo se atacó sin piedad a algunas de las estrellas de esa generación.

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“Ni yo, ni Jan, ni nadie de nuestra generación hubiéramos querido tomar esa decisión de doparnos pero desgraciadamente la realidad fue otra. Me llevó 10 malditos años luchar para salir de este agujero. Mi vida implosionó. No sólo perdí millones de dólares, sino casi todo lo que me había definido”, sentencia el ciclista estadounidense.